Caída del PIB entre buenas y malas noticias

No hay duda de que la crisis generada por el coronavirus ha sido el choque más fuerte que ha tenido que asimilar la economía colombiana en toda su historia. Basta con recordar que la contracción para el segundo trimestre del año llegó a cifras nunca vistas en nuestro país.

Sin embargo de cuerdo al análisis realizado por el centro de estudios económicos de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) Una vez superado el que parece haber sido el fondo, los resultados del Producto Interno Bruto para el tercer trimestre de 2020, divulgados hace un par de días por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), traen, a nuestro juicio, buenas y malas noticias.

“Por el lado de las buenas noticias vale la pena resaltar que la recuperación ha sido muy fuerte con respecto al segundo trimestre. De hecho, pasamos de un crecimiento de -15.8% a -9.0%, hecho que comprueba, como ya hemos mencionado, que la economía tocó fondo en el segundo trimestre” advierten los analistas en el informe.

Los hogares

Un punto que resaltan en el estudio es el indicador de consumo de los hogares, que representa el 70% de la demanda y que aunque en el tercer trimestre cayó al 8.9%, mostró signos de recuperación en comparaciones con mediciones anterior cuando sus caídas eran cercanas al 16.0%.

Este indicador es consecuente con la recuperación de la producción en el mes de septiembre, el cual fue importante principalmente para el comercio y la industria, pese a continuar mostrando importantes caídas, han reportado mejores números que los vistos en agosto.

“Sin duda, una de las noticias menos alentadoras es que el dato fue peor al esperado, según los pronósticos de ANIF el resultado se ubicaba alrededor de -7.0%. Ese comportamiento es consecuencia, principalmente, del mal desempeño de agosto, mes que pasará a la historia como perdido en materia económica y de salud. Algunas medidas tomadas por el Gobierno frenaron la recuperación de la economía de manera sustancial, sin generar mayores resultados en términos de reducción de mortalidad ni mitigación de contagios” advierten desde la entidad financiera.

 

Oferta

Durante el tercer trimestre de 2020 se observaron deterioros en casi todos los sectores, en especial en aquellos que son más susceptibles a problemas de operación por la imposición de medidas restrictivas. En particular, los peores desempeños se observaron en las actividades de recreación, construcción y comercio, transporte y turismo.

El sector de la construcción registró una caída de 26.2%, una cifra que preocupa pues es un sector que por su naturaleza productiva, encadenamientos y capacidad de generar empleo está llamado a jugar un rol fundamental en el proceso de reactivación económica.

Al igual que en el trimestre anterior, las actividades de recreación fueron las de peor desempeño, esta vez con una contracción de 29.7% anual. Eso responde a que son actividades que requieren del encuentro de personas y, en esa medida, todavía no parecen tener pautas claras de reapertura.

Ahora bien, el sector que comprende el comercio al por menor y al por mayor, el transporte y el turismo registró una contracción de 20.1%, hecho que responde al mal desempeño en los segmentos de transporte y almacenamiento y de alojamiento y servicios de comida, sumado al desempeño deficiente del comercio, que se explica por los resultados de las ventas minoristas.

“Por el lado de la oferta, esperamos que varios sectores cierren con variaciones positivas, pero consideramos que las actividades de recreación, construcción, minería y el sector de comercio, transporte y turismo seguirán muy afectados y cerrarán el año con crecimientos negativos superiores al 10%” afirman desde la Anif.

 

Demanda

Por el lado del gasto, se observa que la demanda interna se contrajo 9.5% frente a una variación positiva de 5.3% el año anterior. Ese resultado responde principalmente a la caída en el consumo de los hogares de 8.9%. Lo anterior se explica por una preferencia de reducir la compra de bienes semi-durables y durables, mientras que el consumo de bienes no-durables se desaceleró

Desde este punto de vista, vale la pena resaltar el resultado negativo del consumo de los hogares, que representa cerca del 70% del PIB. Ese resultado es consecuencia directa del deterioro de las condiciones del mercado laboral y la pérdida de ingresos laborales, que a septiembre acumularon $26.3 billones, cifra cercana al 3% del PIB.

“El Gobierno Nacional hizo un esfuerzo importante para contrarrestar esa caída, pero no hay Gobierno en el mundo que pueda sustituir todas las actividades y encadenamientos que hacen parte de una economía. Por eso consideramos que la reapertura de la economía traerá en el último trimestre del año un mejor comportamiento de esa variable” argumentan los expertos.

Sumado a eso, es importante resaltar la caída en la inversión  de -18.3%,  en particular de la vivienda y de otros edificios y estructuras. Esa fuerte disminución en la inversión va a ser un factor determinante para el crecimiento futuro, que verá un lento proceso de ajuste hacia el crecimiento potencial de largo plazo

Desde los pronósticos de la entidad se espera que la economía crezca 4,2 % en el 2021 y que se consolide la recuperación del mercado laboral, el ingreso de los hogares y, por supuesto, la demanda agregada.

En todo caso, el año 2021 traerá retos importantes, en primer lugar, la discusión de una reforma fiscal que permita recaudar los ingresos que necesita el Gobierno Nacional para hacer las inversiones y el gasto social que se requerirán para recuperar el tamaño de la economía que teníamos antes de la pandemia.