Cafeteros, a renegociar la deuda

Las ventas de mecanismo de café a futuro se practican en Colombia hace 18 años. Es un modelo que es buscado por los caficultores y no son obligados por la Federación, representada en sus 32 Cooperativas.

Risaralda tiene la caficultura más joven del país y la tercera más productiva por hectárea. Los excelentes precios internacionales del café que pasaron de 80 centavos por libra a UD $2.30, crearon una oportunidad para la venta de la carga a $2.300.000, que ningún caficultor iba a perder y le vendieron a otro. El problema radica en que los compromisos que habían firmado los caficultores para la venta a futuro estaban pactados a $1.100.000 por carga en promedio.

Otro aspecto a tener en cuenta es que no solo es el precio internacional, sino la pérdida en la producción de café, que se debió al aumento de la ola invernal. Esto hizo que Colombia pasara de 14 millones de sacos a menos de 13 millones. Ante estas razones para el incumplimiento se consultó a la Federación.

Desde el Comité de Cafeteros de Risaralda, su representante Luis Ramírez, le explicó a El Diario: “La deuda existe y lo peor de una deuda es negarla, no estamos de acuerdo con las sanciones, lo que estamos proponiendo es compromiso y acuerdos en el tiempo. Decir cuántos incumplieron es irresponsable porque los compromisos se hicieron a través de las cooperativas, que son las que están en riesgo realmente, así como los exportadores que les está tocando salir a comprar cargas por encima de los dos millones para cumplir con contratos de millón cien. Así se está perdiendo muchísima plata”.

La propuesta de Federación y los comités es darles a los deudores herramientas en fijo a través del tiempo “Si para este año su compromiso es de 100 arrobas de café, entregue el 33% hoy y lo restante lo entregaría en los próximos dos años. Esperamos que los caficultores y el gobierno nacional lo aprueben, porque esos incumplimientos son bastante costosos para los exportadores”.

Las ventas a futuro son documentos que los exportadores firman ante la Bolsa de Nueva York, son contratos pactados con los caficultores. Estos últimos incumplen pero al exportador le toda cumplir ante la Bolsa con café o con dinero. Es en ese momento donde se crea el riesgo financiero. En palabras de Ramírez, lo más fácil sería entrar a sancionar, pero no tiene presentación sancionar a los dueños de la misma empresa que son las 540 mil familias cafeteras que conforman la Federación Nacional de Colombia.

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