El sistema colombiano de pagos inmediatos superó los 113 millones de llaves registradas. Colombia Fintech considera que el próximo desafío está en ampliar su utilización en establecimientos comerciales y operaciones del sector público.
A menos de un año de haber iniciado su operación plena, Bre-B pasó de ser una nueva alternativa para transferir dinero a convertirse en uno de los principales protagonistas de la transformación de los pagos en Colombia.
Ahora, el desafío parece estar cambiando. La infraestructura ya existe, millones de colombianos la utilizan y buena parte de las entidades financieras están conectadas. El siguiente paso será lograr que el sistema gane mayor espacio en comercios, empresas y operaciones realizadas por el propio Estado.
Así lo planteó Gabriel Santos, presidente ejecutivo de Colombia Fintech, quien pidió al Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella aprovechar Bre-B para realizar pagos públicos, recaudar obligaciones y distribuir recursos estatales.
Según Santos, la administración nacional podría convertirse en uno de los grandes impulsores del sistema mediante el pago de subsidios y otros desembolsos públicos utilizando esta infraestructura.
La propuesta corresponde al planteamiento del dirigente gremial y no a una decisión anunciada por el Gobierno.
Más de 113 millones de llaves
Las cifras muestran el rápido crecimiento de la plataforma.
Colombia Fintech informó recientemente que Bre-B supera los 113 millones de llaves registradas, cuenta con cerca de 35 millones de usuarios y registra unos 3,7 millones de comercios conectados.
En su entrevista, Santos señaló además que alrededor del 40 % de las operaciones se concentra en movimientos de entre $10.000 y $50.000, lo que muestra el peso que han adquirido las transferencias de pequeños montos en el uso cotidiano del sistema.
Los datos oficiales del Banco de la República ya mostraban esa tendencia meses atrás. Al completar seis meses de operación, Bre-B había realizado más de 670 millones de transacciones por un valor superior a $105 billones, mientras que el 39,3 % de las operaciones se encontraba entre $10.000 y $50.000.
Para mayo de 2026, el acumulado había ascendido a 930,4 millones de operaciones por más de $143 billones, según información recogida en el Reporte de Infraestructura Financiera e Instrumentos de Pago.
El comercio, el próximo gran reto
Pese al crecimiento, existe una diferencia considerable entre el uso que hacen las personas y la adopción empresarial.
Colombia Fintech señala que apenas el 4,9 % de las llaves corresponde a personas jurídicas y que más del 80 % de las transacciones diarias continúa produciéndose entre personas naturales.
Para el gremio, ahí se encuentra uno de los principales retos de la siguiente fase.
La idea es que Bre-B deje de asociarse principalmente con transferencias entre amigos, familiares o personas particulares y gane espacio como herramienta para pagar compras, proveedores, nóminas, servicios y obligaciones comerciales.
El Banco de la República también ha identificado esa dirección como parte de la evolución del sistema. La entidad ha señalado que la unificación de los códigos QR busca facilitar los pagos en establecimientos y que posteriormente se espera ampliar los pagos entre empresas, los recaudos y las dispersiones de nómina y proveedores.
Menos efectivo
Otro de los objetivos planteados por Colombia Fintech es disminuir la dependencia del dinero físico.
Santos sostuvo que una mayor digitalización de los pagos podría facilitar la formalización financiera y producir información transaccional que eventualmente ayude a las entidades a evaluar el acceso de personas y negocios a productos financieros.
El efectivo, sin embargo, continúa teniendo una presencia importante en Colombia.
El Banco de la República reconoce que sigue siendo el instrumento utilizado para la mayoría de los pagos habituales, aunque registra una tendencia descendente frente al crecimiento de los instrumentos electrónicos.
La entidad también ha señalado que la digitalización puede reducir costos de transacción, favorecer la inclusión financiera y disminuir la dependencia del efectivo, aunque esos beneficios requieren infraestructura, confianza y adopción por parte de los usuarios.
¿Qué es Bre-B?
Bre-B es la infraestructura interoperable de pagos inmediatos administrada por el Banco de la República que permite enviar dinero entre usuarios de diferentes entidades financieras sin depender de que ambos tengan cuenta en el mismo banco.
Para recibir recursos, los usuarios pueden asociar una llave a su cuenta o depósito. Esta puede corresponder, entre otras opciones habilitadas, al número celular, documento de identidad, correo electrónico o un identificador alfanumérico. También pueden realizarse pagos mediante códigos QR.
Las operaciones funcionan las 24 horas del día y el dinero llega prácticamente de manera inmediata.
Tras una primera etapa marcada por la rápida afiliación de usuarios y el crecimiento de las transferencias entre personas, la discusión sobre Bre-B empieza así a trasladarse hacia un nuevo terreno: convertir esa infraestructura en una herramienta cotidiana para pagar en comercios, mover dinero entre empresas y eventualmente realizar más operaciones financieras del Estado.
La tecnología ya alcanzó una adopción considerable. El desafío de los próximos meses será determinar hasta qué punto comercios, empresas y entidades públicas incorporan el sistema a sus pagos habituales.


