Banco de la República advierte sobre ausencia del ministro y ratifica alza en tasas

La ausencia indefinida del ministro de Hacienda, Germán Ávila, en la junta directiva del Banco de la República encendió una alerta institucional dentro del Emisor. Así lo dejó claro el gerente del banco central, Leonardo Villar, quien aseguró que, si el funcionario no retoma su participación, el presidente Gustavo Petro deberá nombrar un delegado temporal para cumplir con lo que exige la Constitución.

Villar explicó que la presencia del ministro en la junta no es opcional, sino una obligación establecida en el marco constitucional. Por eso, señaló que una salida prolongada de las sesiones implicaría un incumplimiento que tendría que resolverse con la designación de un representante “ad hoc”, en caso de que exista una causa de fuerza mayor.

El pronunciamiento se conoció luego de la más reciente reunión del Banco de la República, en la que la mayoría de sus miembros decidió aumentar la tasa de intervención en 100 puntos básicos, hasta llevarla al 11,25 %. Según el gerente, la medida busca frenar las presiones sobre los precios y encaminar nuevamente la inflación hacia una trayectoria descendente.

Durante su intervención, Villar defendió el carácter técnico de las decisiones que adopta la junta directiva y rechazó versiones sobre supuestos intereses particulares detrás de sus determinaciones. Aseguró que los integrantes del organismo actúan bajo el mandato constitucional de proteger el poder adquisitivo de la moneda y no como voceros de sectores específicos.

También precisó que, salvo el ministro de Hacienda, quien asiste en representación del Gobierno Nacional, los demás miembros de la junta ejercen sus funciones con independencia constitucional. En la votación más reciente, cuatro integrantes respaldaron el aumento de la tasa, dos se inclinaron por una reducción de 50 puntos básicos y uno votó por mantenerla sin cambios.

Frente a las críticas sobre el impacto de las tasas altas en el sistema financiero, Villar sostuvo que ese sector también ha asumido costos importantes durante el ciclo de endurecimiento monetario. En ese sentido, explicó que la política del Banco no busca favorecer a la banca, sino moderar la circulación de dinero y contener la inflación.

El gerente agregó que las próximas decisiones dependerán del comportamiento de variables como la inflación y las expectativas del mercado. Aunque estas últimas han mostrado leves descensos, siguen en niveles elevados. Para finales de 2026, la proyección pasó de 6,4 % a 6,3 %, mientras que para 2027 permanece en 4,8 %. En el mercado de deuda, las expectativas implícitas continúan cercanas al 7 %.

A pesar de ese panorama, el Banco de la República mantiene una visión positiva sobre el desempeño de la economía colombiana. De acuerdo con Villar, el equipo técnico proyecta un crecimiento superior al 2 % para 2026, lo que, a su juicio, muestra cierta estabilidad en el mediano plazo.

Finalmente, el gerente defendió el modelo institucional que rige al banco central desde la Constitución de 1991. Recordó que antes de ese periodo la inflación en Colombia se movía entre el 20 % y el 30 %, mientras que en las últimas décadas se ha mantenido en niveles considerablemente más bajos. Por ello, insistió en que la discusión económica debe darse por canales institucionales, con argumentos técnicos y sin poner en riesgo la credibilidad del Banco de la República.

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