La emergencia no solo dejó daños en infraestructura en Dosquebradas. También golpeó uno de los motores de la economía local: las empresas. 2.328 establecimientos resultaron afectados, las pérdidas alcanzan los $79 mil millones y más de 8.200 empleos directos quedaron comprometidos, de acuerdo con el balance presentado durante un encuentro entre empresarios, gremios y la administración municipal.
Detrás de estas cifras hay negocios que dejaron de operar, trabajadores cuya fuente de ingresos está en riesgo y familias que dependen de que la actividad productiva vuelva a ponerse en marcha. Por eso, la recuperación económica se convirtió en uno de los principales desafíos que enfrenta Dosquebradas tras la emergencia.
“Este ha sido un golpe muy duro para nuestros empresarios, para quienes han construido durante años sus negocios y generan empleo en Dosquebradas. No están solos”, señaló el El alcalde Roberto Jiménez Naranjo.
Pero desde el sector privado el mensaje también apunta a la corresponsabilidad. Empresarios plantearon la necesidad de organizarse para gestionar nuevas oportunidades, buscar recursos y abrir puertas en escenarios nacionales.
“Tenemos que tocar puertas a nivel nacional, abrir oportunidades y organizarnos para aportar. Queremos conformar un comité y decirle al alcalde que no está solo”, indicó Juan Pablo Buitrago, de Núcleo Constructora.
También se han dispuesto orientaciones sobre pólizas, contratos de arrendamiento y trámites ante la DIAN, además de atención del SENA en Molivento.
La apuesta ahora es evitar que el impacto de la emergencia se traduzca en una crisis empresarial de mayor duración. Para ello, programas como ‘Lo Tengo en Dosquebradas’ buscan visibilizar los negocios que continúan activos y estimular el consumo local.
La Alcaldía también explora acuerdos comerciales y encadenamientos con empresas como Mercamás y D1, mientras adelanta gestiones ante MinComercio y FONTUR y busca mecanismos de cooperación nacional e internacional.


