La emergencia forestal completa seis días en Boyacá. Las autoridades reportan cerca de 1.480 hectáreas afectadas en toda la zona y un avance del 90 % en el control de las llamas. Siete helicópteros participan este jueves en las labores de extinción.
El incendio forestal que desde el pasado 19 de septiembre golpea las montañas de Villa de Leyva y Chíquiza, en Boyacá, comienza a mostrar señales de control después de seis días de intensas operaciones terrestres y aéreas. Sin embargo, el balance ambiental es considerable: la Gobernación de Boyacá estima que aproximadamente el 11 % del Santuario de Fauna y Flora de Iguaque resultó comprometido por el fuego.
De acuerdo con el reporte más reciente del Puesto de Mando Unificado, la emergencia alcanza un 90 % de control en Villa de Leyva y las llamas se encuentran confinadas, por lo que las autoridades iniciaron la fase de liquidación de puntos calientes. En el sector de Morronegro, en Chíquiza, el incendio fue reportado como controlado en un 100 %.
El balance preliminar señala que alrededor de 1.480 hectáreas han sido afectadas en toda el área de la emergencia. Las autoridades aclararon que esta cifra todavía está sometida a verificaciones técnicas sobre el terreno. Al mismo tiempo, estiman que aproximadamente el 89 % del área protegida de Iguaque pudo ser preservada.
Siete helicópteros refuerzan las operaciones
Para este jueves 24 de septiembre se dispuso de siete helicópteros para atacar los focos que todavía permanecen activos. Las aeronaves cuentan con sistemas Bambi Bucket para transportar y descargar agua sobre los sectores de difícil acceso, mientras drones del Ejército apoyan la identificación de puntos calientes.
Durante las jornadas anteriores, seis aeronaves realizaron 299 descargas y arrojaron cerca de 470.000 litros de agua sobre las áreas priorizadas, según el balance divulgado por las autoridades departamentales.
En tierra también permanece un amplio grupo integrado por cuerpos de bomberos de diferentes municipios de Boyacá, Defensa Civil, Cruz Roja, Policía, Ejército, funcionarios de Parques Nacionales, organismos de gestión del riesgo, voluntarios y habitantes de la zona. Los socorristas han enfrentado pendientes pronunciadas, altas temperaturas y sectores a los que únicamente es posible llegar caminando.
Las lluvias registradas recientemente aumentaron la humedad de la vegetación y redujeron las condiciones que favorecían la expansión del incendio. No obstante, los equipos permanecerán en el lugar para evitar que puntos calientes puedan provocar una reactivación.
Un ecosistema clave para el agua de Boyacá
La afectación genera especial preocupación por la importancia ambiental de Iguaque. El Santuario protege 6.889 hectáreas de páramos, bosques altoandinos y lagunas de origen glaciar, además de especies como frailejones, venados de cola blanca, tigrillos y más de 170 especies de aves.
El área protegida también cumple un papel fundamental en la regulación y abastecimiento de agua. Parques Nacionales señala que Iguaque es el área del Sistema de Parques Nacionales que abastece el mayor número de acueductos, beneficiando a más de 30.000 personas de poblaciones vecinas.
El incendio comenzó el 19 de septiembre en el cerro San Marcos, inicialmente fuera del área protegida, y al día siguiente avanzó hacia sectores del Santuario de Iguaque. Desde entonces, el crecimiento de la emergencia obligó a incrementar progresivamente el número de brigadistas y aeronaves movilizadas.
Aunque el avance hasta un 90 % de control representa una mejora considerable, las autoridades mantienen las operaciones y las restricciones de ingreso al santuario mientras concluyen la liquidación del incendio y comienza la evaluación de los daños ambientales.


