El Pílamo, la apuesta para acabar con el hacinamiento carcelario en Risaralda

La construcción de la l EROnueva cárceN Pereira – El Pílamo avanza como la principal estrategia para enfrentar la crisis de hacinamiento que afecta al sistema penitenciario de Risaralda.

Con una inversión estimada de $259.174 millones y una capacidad para 1.514 personas privadas de la libertad, el proyecto busca aliviar la presión que actualmente soportan los establecimientos carcelarios y las estaciones de Policía del departamento. Su entrada en funcionamiento está prevista para el primer trimestre de 2027, una vez concluya la segunda fase de la obra y se complete su dotación.

Así quedó expuesto durante la sesión de la Asamblea Departamental de Risaralda, donde la Secretaría de Gobierno presentó un informe basado en información suministrada por la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (USPEC), el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), la Policía Metropolitana de Pereira y el Departamento de Policía Risaralda.

El documento evidencia que la nueva infraestructura será fundamental para ampliar la capacidad del sistema penitenciario regional y disminuir el hacinamiento que desde hace varios años afecta a los centros de reclusión y a los lugares de detención transitoria.

Obra en dos etapas

La construcción del establecimiento penitenciario se desarrolla en dos fases. La primera, correspondiente a la infraestructura principal, representó una inversión superior a los $132.249 millones y culminó sus obras físicas en octubre de 2025.

En esta etapa fueron construidos cinco pabellones de reclusión, una Unidad de Tratamiento Especial, espacios destinados a procesos de resocialización y formación, talleres, áreas de sanidad, zona de visitas, cocina, planta de tratamiento de aguas residuales, vías internas y demás obras complementarias. Actualmente, esta fase se encuentra en proceso de entrega técnica y revisión por parte de la interventoría y la USPEC.

La segunda etapa contempla la construcción de las áreas administrativas, el cerramiento perimetral, la instalación de los sistemas de seguridad, redes eléctricas y todas las adecuaciones necesarias para poner en funcionamiento el establecimiento.

De acuerdo con el informe presentado ante los diputados, esta fase registra un avance físico del 42,67 % y un avance financiero del 27,86 %, con una fecha estimada de finalización para diciembre de 2026.

El director de la cárcel La 40 de Pereira, capitán Mauricio Andrés Erazo, destacó que el proyecto ha mostrado avances importantes gracias al seguimiento permanente que han realizado las entidades de control.

«Gracias a la Procuraduría que ha hecho un seguimiento muy exhaustivo, hemos visto un avance bastante eficiente. Desde las primeras visitas hasta hoy se nota el progreso en la parte estructural, en los diseños y en todo lo relacionado con el funcionamiento. Está acorde con los tiempos que se han proyectado», aseguró.

Frente al personal que operará el nuevo establecimiento, Erazo explicó que aún no existe una cifra definida.

«Esos son estudios que realiza la Dirección General del INPEC. Un establecimiento de estas características requiere un número importante de unidades de guardia, además de personal administrativo y logístico, pero esa definición corresponde al nivel central del Instituto», indicó.

Obra para transformar

El director de Seguridad y Convivencia Ciudadana de Risaralda, Michael Castaño Alfonso, aseguró que la construcción de El Pílamo es el resultado del trabajo articulado entre diferentes entidades del orden nacional, departamental y municipal.

«En esta megaobra venimos trabajando conjuntamente la Alcaldía de Pereira, la Gobernación de Risaralda, el consorcio constructor, el INPEC, la USPEC y todas las entidades prestadoras de servicios públicos. Es un proyecto que requiere una coordinación permanente para cumplir los cronogramas establecidos», explicó.

El funcionario señaló que la primera fase permitirá albergar a la población condenada, mientras que actualmente avanza la construcción del componente administrativo correspondiente a la segunda etapa.

«Ya tenemos una primera fase adelantada y actualmente se avanza en la parte administrativa. Esperamos que para el año 2027 este centro penitenciario esté completamente listo para atender las necesidades del departamento de Risaralda», afirmó.

Las autoridades consideran que la entrada en funcionamiento de la cárcel El Pílamo representará un antes y un después para el sistema penitenciario del Eje Cafetero, pues permitirá aumentar significativamente la capacidad de reclusión, reducir el hacinamiento en los establecimientos carcelarios, descongestionar las estaciones de Policía y ofrecer mejores condiciones para la administración del sistema penitenciario en la región.

El hacinamiento

Mientras concluye la construcción de El Pílamo, el panorama penitenciario continúa siendo preocupante.

Actualmente, los tres establecimientos carcelarios de Risaralda tienen capacidad para 1.132 personas, pero albergan 1.445 internos, lo que representa una sobrepoblación de 313 personas y una ocupación del 127 %.

El mayor nivel de hacinamiento se presenta en el Complejo Penitenciario y Carcelario de Pereira (CPMS ERE), conocido como La 40, donde permanecen 1.029 personas privadas de la libertad en una infraestructura diseñada para 649 internos, alcanzando un índice de hacinamiento del 58,5 %.

La cárcel de Santa Rosa de Cabal registra un hacinamiento del 33,7 %, mientras que el establecimiento femenino de Pereira aún dispone de algunos cupos.

El informe también señala que la mayor parte de la población recluida corresponde a personas ya condenadas por la justicia.

En el caso del CPMS ERE Pereira, más del 81 % de los internos cumplen una condena, mientras que cerca del 18 % permanecen en calidad de sindicados. Un comportamiento similar se presenta en Santa Rosa de Cabal y en la cárcel de mujeres.

Estaciones saturadas

La insuficiencia de cupos ha obligado a que numerosas personas permanezcan durante meses e incluso años en estaciones de Policía, espacios que fueron diseñados únicamente para detenciones temporales.

Actualmente, la Policía Metropolitana de Pereira mantiene 298 personas privadas de la libertad, ocupando el 98 % de la capacidad disponible.

No obstante, algunas estaciones presentan una situación mucho más crítica. En Dosquebradas, por ejemplo, permanecen 30 detenidos en un espacio habilitado únicamente para 10 personas.

El panorama también preocupa en los municipios bajo jurisdicción del Departamento de Policía Risaralda.

En esas estaciones existen apenas 39 cupos, pero actualmente permanecen recluidas 78 personas, lo que representa una ocupación del 200 %.

Municipios como Santa Rosa de Cabal, Quinchía, Marsella, Mistrató y Belén de Umbría registran niveles de ocupación que duplican la capacidad de sus celdas transitorias.

El informe concluye que esta situación genera dificultades para la seguridad institucional, afecta la labor de la Policía y representa riesgos frente al respeto de los derechos humanos de las personas privadas de la libertad.

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