La ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, reconoció que el país podría enfrentar aumentos en el costo de la electricidad ante la reducción de la generación hidráulica y la necesidad de utilizar fuentes más costosas.
Los colombianos podrían comenzar a sentir en sus facturas de energía los efectos del fenómeno de El Niño. La ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, advirtió que si continúa disminuyendo la disponibilidad de agua para las hidroeléctricas, el sistema tendrá que depender en mayor medida de plantas térmicas, cuya generación resulta más costosa.
Durante un debate de control político en la Comisión Quinta de la Cámara de Representantes, la funcionaria reconoció que mantener el suministro bajo esas condiciones puede generar presiones al alza sobre las tarifas.
El problema está en que buena parte de la electricidad colombiana depende del agua almacenada en embalses. Cuando disminuyen los aportes hídricos, aumenta la necesidad de producir electricidad utilizando gas y otras fuentes térmicas. A esto se suma que algunas comercializadoras deben comprar energía directamente en bolsa, quedando expuestas a precios más altos durante los periodos de escasez.
La preocupación no se limita a las tarifas. El sector energético viene advirtiendo sobre dificultades para garantizar suficiente energía firme durante El Niño. Andesco había señalado que el país enfrenta un déficit cercano al 4,4 % de energía firme, mientras la demanda continúa creciendo.
Camilo Sánchez, presidente de Andesco, señaló además que actualmente la demanda está superando la oferta, por lo que considera necesario adoptar medidas para garantizar el abastecimiento.
El Gobierno ya anunció recursos por $1,5 billones dentro del denominado Plan Energía YA, destinados a fortalecer la liquidez del sistema y apoyar, entre otros, a los generadores térmicos. Los aportes hídricos se han ubicado entre el 76 % y el 80 % de su promedio histórico, según información divulgada por los gremios del sector.
Por ahora, no se ha anunciado un porcentaje específico ni una fecha concreta para un eventual incremento de las tarifas. La magnitud del impacto dependerá de cómo evolucione El Niño, el nivel de los embalses, los costos del gas y las decisiones que adopten el Gobierno y las autoridades regulatorias para garantizar energía durante los próximos meses.


