Virtualidad, un antídoto de la educación en tiempos de coronavirus

En el marco del plan de contención para el Coronavirus, la educación virtual deja de

ser una alternativa y pasa a ser una necesidad para que las instituciones de educación

puedan seguir impactando en la sociedad.

Así como lo hizo saber la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la

Ciencia y la Cultura (Unesco), tras las medidas tomadas por diferentes gobiernos del

mundo para contener la propagación del Coronavirus (COVID-19), la mitad de los

estudiantes del mundo no podrá asistir a sus clases en la escuela o la universidad. Hasta

el momento, 102 países mantienen totalmente cerrado su sistema educativo y otros 11

han impuesto cierres locales para frenar el avance de la pandemia.

En el marco de las cancelaciones de actividades académicas en Colombia, la educación

virtual es la forma más eficaz para que los profesores y estudiantes puedan continuar

con el calendario académico ya que evita los desplazamientos frecuentes y garantiza que

los procesos de aprendizaje y enseñanza se den con naturalidad.

José Leonardo Valencia, rector nacional de Áreandina, la tercera institución de

educación superior privada del país en virtualidad explica: “la idea es dar alternativas a

todos los estudiantes que necesitan continuar con sus procesos, y que la virtualidad no

sea un tema exclusivo para unos y excluyente para otros. La totalidad de la población se

debe beneficiar”.

La transición trae retos para quienes no están preparados y tanto profesores como

estudiantes deben sacar provecho de todo el potencial que trae consigo el mundo digital.

A los profesores les toca el camino más largo, porque el joven que llega a las aulas es de

esta era, mientras que los profesores son de una generación muy diferente, al trabajar

con millennials y centennials tienen la obligación de prepararse y cualificarse”, agrega

Valencia Molano.

Según el más reciente boletín trimestral del Ministerio de Tecnologías de la Información

y las Comunicaciones (MinTic), en Colombia hay siete millones de accesos fijos a

internet y 28,9 millones de accesos móviles. Teniendo en cuenta que la población

colombiana asciende a los 48,2 millones, está claro que hay varios millones de personas

que no pueden acceder fácilmente a internet. Por eso, entre los retos que existen en el

país para hacer la migración a la virtualidad está la necesidad de cubrir esta brecha

digital. Aun así, Áreandina ha demostrado cómo es posible empezar a cambiar este

panorama. Gracias a sus estrategias para robustecer su infraestructura digital en varios

lugares del país tiene un 85% de cubrimiento del territorio nacional y con esto ha dado

pasos importantes para democratizar el acceso a la educación en diferentes territorios

de Colombia.

El Coronavirus dejó en evidencia que la educación no puede darse el lujo de no estar

preparada para migrar hacia la virtualidad. Si no se hacen esfuerzos conscientes para

fortalecerla, futuros fenómenos como lo es el coronavirus —que con la globalización

serán cada vez más frecuentes— afectarán los procesos de aprendizaje de millones de

estudiantes como está sucediendo en este momento. De ahí que Valencia comente sobre

la importancia de reforzar la educación virtual en el país: “está claro que la educación

virtual no solo es y seguirá siendo decisiva en el desarrollo de las habilidades que

cualquier profesional necesita en plena Cuarta Revolución Industrial, sino que además

es una forma innovadora de afrontar coyunturas tan impredecibles como la que estamos

atravesando”.

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