Nevado del Ruiz, león que puede rugir

Marcela Arboleda Arias

El Ruiz es una de las estructuras volcánicas activas más conocidas de Colombia, con una altura de más de 5000 metros sobre el nivel del mar. Y aunque por el momento todo está bajo control, es importante que los ciudadanos estén alertas a la actividad sísmica, pues de ser constante se puede presentar alguna emergencia.

“Si el volcán presenta varios temblores con emisiones de ceniza, uno podría decir que es muy posible que haya una erupción, pero mientras no haya una actividad sísmica constante no podemos afirmar que el volcán se encuentre en amenaza alta”, dijo Detmer Pitre Córdoba, director del programa de ingeniería geológica de la Fundación Universitaria del Área Andina.

Es de recalcar que el Ruiz ha tenido varias erupciones históricas: 1595, 1845 y 1985, los dos primeros eventos coinciden con la pequeña glaciación ocurrida entre 1550 y 1850, época en la que el área de los glaciares sumó casi 100 kilómetros cuadrados y el volcán del Quindío era nevado. La evidencia de esta neo-glaciación son los arenales del Ruiz.

“Desde finales de 1984 luego de un incremento en el nivel de la actividad sísmica cerca del Ruiz y del depósito de azufre en la cumbre del volcán, se da el aumento de emisión de gases, lo que desemboca primero en una pequeña erupción con expulsión de ceniza el mediodía del 11 de septiembre de 1985, y luego en la emergencia del 13 de noviembre de 1985 que ocasionan el desastre de Armero”, expresó Gonzalo Duque Escobar, docente de la Universidad Nacional de Colombia sede Manizales.

Después de Armero, la inestabilidad del sistema volcánico ha sobresalido por dos pequeñas erupciones ocurridas en 1989 y 2012, el cráter Arenas muestra justo en el fondo el surgimiento de un domo de más de medio centenar de metros dominando el cráter principal, poniendo en evidencia rocas o magma (masa de rocas con altas temperaturas que se encuentran en el subsuelo), al lado del cráter secundario de 150 metros de diámetro al oeste del gran cráter. Es decir, con las últimas erupciones, el Nevado ha crecido, y entre más alto, mayor es su actividad.

Las cenizas

Cuando las placas tectónicas: la oceánica y la continental tienen algunos movimientos, causan la expulsión de magma, el cual al tener contacto con algunos sedimentos humectados, genera las cenizas.

Es importante contar con algunas recomendaciones antes y durante alguna emergencia por emisión de cenizas. Según el docente de la Fundación Universitaria del Área Andina, antes de que ocurra alguna situación, las familias deben contar con una ruta de evacuación con unos puntos de encuentro, tener un bolso de emergencias que contenga linterna, mascarillas, toallas húmedas, agua, entre otros elementos.

Durante una emergencia, los ciudadanos deben alejarse del área en donde inició el problema, estar pendiente de los planes de contingencia que emiten las autoridades, buscar refugio, respirar a través de una tela húmeda para evitar el paso de gases y polvo volcánico; cubrirse con sombreros, ropa gruesa, lentes y evitar consumir algunos alimentos que podrían estar contaminados.

Finalmente, las cenizas se pueden expandir por varias zonas del país, incluso con la erupción de 1595, las emisiones llegaron a la frontera con Panamá, por lo que es posible que los lugares cercanos al Nevado se vean afectados con ceniza, gases y rocas piroclásticas (ardientes).

Siempre estar alertas

Desde que un volcán esté activo, existe la probabilidad de que hayan erupciones, pero no se sabe a ciencia cierta cuándo puede ocurrir, pues esto depende del comportamiento interno del planeta. Por tanto, es esencial que aquellas personas que vivan en el perímetro de incidencia del volcán, estén pendientes de la página del Servicio Geológico Colombiano, para que conozcan de primera mano todo sobre el comportamiento del volcán.