El presidente presentó desde Barranquilla a los oficiales que dirigirán las Fuerzas Militares. Erick Rodríguez Aparicio asumirá el Comando General y el Gobierno anunció una ofensiva para recuperar el control territorial.
El presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, oficializó este jueves 20 de agosto la nueva línea de mando de las Fuerzas Militares, una de las decisiones más importantes de su Gobierno en materia de defensa y seguridad desde que asumió el poder.
El anuncio se realizó en Barranquilla, donde el mandatario presentó a los generales y almirantes encargados de dirigir las operaciones del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, además del Estado Mayor Conjunto. La principal instrucción del Ejecutivo será fortalecer la presencia de la Fuerza Pública y recuperar el control de zonas afectadas por organizaciones armadas y estructuras criminales.
Al frente del Comando General de las Fuerzas Militares estará el mayor general Erick Rodríguez Aparicio, quien regresa al servicio activo luego de haber salido del alto mando durante los últimos meses del gobierno de Gustavo Petro. Rodríguez había ocupado cargos como segundo comandante del Ejército y subjefe de Operaciones Conjuntas.
El oficial, nacido en Bucaramanga, acumula cerca de 35 años de trayectoria militar. Durante su carrera ha tenido responsabilidades operacionales en departamentos como Arauca, Putumayo, Chocó, Antioquia y Casanare, además de cumplir misiones en el exterior, entre ellas funciones de enlace con el Ejército Sur de Estados Unidos y labores diplomáticas en Londres.
Rodríguez también estuvo en el centro de una controversia durante la pasada administración después de advertir públicamente sobre presuntas presiones y controles ejercidos por estructuras armadas en Meta y Guaviare durante el periodo electoral. Su regreso al servicio activo había sido anticipado como una de las principales modificaciones que realizaría el nuevo Gobierno en el sector defensa.
Así quedó la nueva línea de mando
Como jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Militares fue escogido el mayor general Carlos Enrique Carrasquilla Gómez, quien venía desempeñándose como comandante de la Primera División del Ejército.
Carrasquilla cuenta con experiencia en unidades operacionales y de planeación. Antes de asumir la Primera División había ocupado, entre otros cargos, el mando de la Fuerza de Tarea Quirón.
En el Ejército Nacional, el nuevo comandante será el mayor general José Bertulfo Soto Sánchez, oficial de Infantería con una extensa trayectoria en diferentes regiones del país. Entre sus responsabilidades anteriores se encuentran el Comando Específico del Cauca y otras unidades operacionales y de formación de la institución.
Como segundo comandante del Ejército estará el brigadier general Rodolfo Morales Franco, quien anteriormente dirigió la Décima Tercera Brigada y posteriormente tuvo responsabilidades operacionales en la Segunda División.
Cambios también en Armada y Fuerza Aérea
La renovación alcanzará igualmente a las otras fuerzas.
El vicealmirante Javier Alfonso Jaimes Pinilla asumirá el comando de la Armada de Colombia, mientras que el mayor general de Infantería de Marina Rafael Olaya Quintero será el segundo comandante. Jaimes ha desarrollado buena parte de su carrera en unidades navales y llegó a ocupar cargos como director de la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla y jefe de Planeación de la Armada.
Por su parte, el mayor general Juan Jaime Martínez Ossa estará al frente de la aviación militar, acompañado por el mayor general Juan Mosquera Dueñas como segundo comandante.
Durante la presentación, De la Espriella anunció además que la institución volverá a utilizar la denominación de Fuerza Aérea Colombiana, en lugar de Fuerza Aeroespacial Colombiana.
Otro movimiento anunciado es el regreso al servicio activo del general Óscar Leonel Murillo, quien asumirá la dirección de la Escuela Superior de Guerra. El oficial había comandado anteriormente la Séptima División y la Fuerza de Tarea Conjunta Titán, entre otras unidades.
Seguridad, prioridad del nuevo Gobierno
Al presentar a los oficiales, De la Espriella dejó claro que la nueva cúpula tendrá como tarea central enfrentar a las organizaciones criminales y recuperar la presencia estatal en las regiones donde persisten problemas de orden público.
“Para ganar esa guerra contra la criminalidad es fundamental rodearse de los mejores soldados”, manifestó el mandatario, quien aseguró que los nuevos comandantes tendrán respaldo del Ejecutivo para desarrollar las operaciones necesarias dentro del marco constitucional y legal.
El presidente también advirtió que su estrategia buscará incrementar la presencia militar tanto en zonas rurales como urbanas y sostuvo que no habrá territorios excluidos de la acción de la Fuerza Pública. Entre las prioridades mencionadas están la defensa de la soberanía, la protección de la población y la recuperación del control territorial.
Con la designación de la nueva cúpula, el Gobierno De la Espriella termina de mover varias de sus principales fichas en el sector seguridad, luego de los cambios anunciados previamente en la dirección de la Policía Nacional. Los nuevos comandantes asumirán ahora el reto de ejecutar una política de seguridad que el presidente ha ubicado entre las prioridades de sus primeros meses en la Casa de Nariño.


