Neverg Londo?o Arias
Columnista

El educador Benicio Echeverri Salazar, nos ha entregado en uno de sus relatos la memoria sobre uno de los juguetes abandonados. Nos dice que ellos ?hacen parte de la nostalgia de esas cosas que nos negamos a olvidar?.

 

Son como las palabras viejas que se resisten a desaparecer porque todos sabemos que se encuentran ?dormidas en el recuerdo?: ??Albricias!. ?Qu? noticias?; castorilas, cauchera, trompo, maitines, escarcela, berbiqu?, pizarra, citolegia, bucles, gomina, aguamanil, ponchera, tintero y encabador?; solo una breve muestra.

 

?En otros tiempos las ni?as jugaban con mu?ecas; hab?a bicicletas para mujer, carec?an de barra. Los ni?os jugaban con aros de llantas, carritos y bicicletas?.

 

?En el estante de los gratos recuerdos ocupa un lugar especial ese fen?meno f?sico e inexplicable de la peonza encarnada para deleite de chicos y grandes: el trompo?.

 

?A ning?n muchacho le faltaba su dotaci?n de trompos: ?silguitas? que se dorm?an girando; el ?puchador? especializado en resistir los salvajes miretes y otros que parec?an ?pirinolas?.

 

?En Pereira fueron famosos dos torneros que elaboraban trompos de gran calidad: Gregorio y Jes?s ?lvarez?. ?La materia prima para su fabricaci?n variaba de acuerdo con la capacidad econ?mica del muchacho; los hab?a de naranjo, guayabo y berraquillo que eran los más resistentes?. ?Los trompos con piola o pita se compraban en tornos, carpinter?as y en la tienda de la esquina?.

 

?En la escuela, durante el recreo, se armaban corrillos para apreciar la habilidad de los jugadores que al lanzar el trompo, con el herr?n trataban de sacar de un c?rculo el premio consistente en una moneda, un trompo, una bola o canica?. Eran muchos los chichones que adornaban las cabezas, al regresar a clase?.?Jugar ?una calle? era arrear otro trompo hasta determinado lugar. El perdedor se castigaba con unos cuantos miretes o hachazos convenidos de antemano. El herr?n del trompo castigador estaba debidamente afilado; se colocaba el trompo puchador: a veces terminaba despedazado ante las l?grimas incontenibles de su due?o?.

 

?Con los trompos se hac?an acrobacias como: bailar sobre la mano, en la piola y sobre superficies reducidas. As? surgi? el dicho de ?p?ngame ese trompo en la punta ?e l?u?a??.

 

?Tiempos felices. Los menores eran los ni?os y no las ni?as y los ni?os? que viv?an entre el respeto al otro, su reconocimiento como persona, la aceptaci?n de la autoridad y el elemental cumplimiento de las normas.
(Boqu?a.Sl.090219)

 

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