Mujeres maltratadas claman por ayuda

En el área metropolitana de Pereira los casos de maltrato contra la mujer son el pan de cada día y el problema se acrecienta ya que cuando denuncian los casos ante las autoridades, vuelven a ser revictimizadas.

El abogado Fredy Tamayo Sánchez del Colectivo Legal, manifestó en entrevista con El Diario, que menos de la mitad de los casos de maltrato contra la mujer son denunciados y a esto hay que sumarle que en muchos de ellos cuando se interpone la acusación, el actuar de las autoridades no protege a la víctima.

Este es el caso de Sandra Patricia Patiño Ruge, una mujer que sufrió durante varios años maltrato físico y psicológico por parte de su expareja sentimental.
Aunque ella denunció el caso ante las autoridades, el victimario no tuvo ninguna sanción, a pesar de que llegó hasta apuñalarla.

Debido a esta situación, Sandra Patricia instauró una denuncia por tentativa de homicidio agravado y aunque el proceso llegó a los juzgados, el victimario salió libre porque según manifiesta esta mujer, no se encontró el cuchillo con la que fue apuñalada.

Patiño Ruge afirma que en la actualidad su expareja todavía la persigue, por lo que el temor de volver a ser lastimada continúa.

Sin atención
El drama de Sandra Patricia no fue solo las agresiones de su expareja, también vivió una verdadera pesadilla en el momento que instauró la respectiva denuncia. “Uno cree que las autoridades al ver las lesiones y escuchar el relato de los hechos, van a proteger a las víctimas, pero la realidad es que empieza uno a sentirse sola porque la atención deja mucho que desear. En algún momento hasta lo hacen sentir a uno como el victimario y no como la víctima”.

Ante la falta de atención por parte de las autoridades, Patiño Ruge inició acciones legales contra el municipio de Dosquebradas.

Según el abogado Tamayo Sánchez, el municipio de Dosquebradas estaba en la obligación de brindar atención a la señora Patiño de forma integral como lo establece la Ley 1257 en el artículo 4. No se le brindó información sobre sus derechos, tampoco se implementaron acciones preventivas efectivas, no se accionaron medidas de protección efectivas y nunca hubo sanción contra el agresor a pesar de los reiterados ataques y además no hubo reparación alguna.

Grupo de apoyo

Sandra busca convertirse en un referente para las mujeres en Risaralda, asegura que no cuenta su historia para que las demás sientan lástima, sino para que las féminas que están siendo maltratadas denuncien y no sigan soportando las agresiones en forma silenciosa.