Las ciudades circulares pueden salvar el planeta

futuro ecológico. Se ha creado una red de negocios, entidades y emprendedores donde los desechos difíciles de reciclar de una organización se convierten en la materia prima de otra.

Las ciudades del mundo consumen el 75% de los recursos naturales y producen entre el 60% y el 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Y estos números crecerán en las próximas décadas si no se hace algo para frenarlos, pues para 2050 se espera que el 70% de la población mundial viva en núcleos urbanos, lo que aumentará la concentración de residuos.

 

La solución a este problema debe provenir directamente de las urbes, y la economía circular se presenta como una alternativa, pues propone otra manera de consumir y producir. Así nace la Red de Ciudades Circulares, como una organización global de urbes pioneras en la aplicación de enfoques de economía circular para abordar los desafíos urbanos actuales.

 

Casos de éxito

Con casos de éxito como Austin, Dijon, Logroño, entre otros, se ha convertido en una plataforma de intercambio de conocimiento para ayudar a las localidades a afrontar con éxito el cambio de una economía lineal a una circular.

 

Un modelo de economía circular podría ayudar a reducir entre un 80 y un 99% los desechos industriales en algunos sectores y entre un 79 y un 99% de sus emisiones, según un informe reciente de la división de Medio Ambiente de la Organización para las Naciones Unidas (ONU).

 

“Lo que la economía circular nos dice es que es necesario cambiar la forma en la que actualmente producimos y consumimos, que está basada en una economía lineal de extracción, producción, consumo, desperdicio. Lo que queremos es pasar a una economía circular en la que tenemos que cerrar los ciclos de producción y mantener un flujo constante de recursos naturales”, explicó Adriana Zacarías, coordinadora de Eficiencia de Recursos para América Latina y el Caribe de ONU Medio Ambiente.

 

Ciudades circulares

“Básicamente, sería decir que tenemos que inspirarnos en la naturaleza en donde no existe el concepto de desperdicio. Todo lo que la naturaleza genera es un insumo o alimento para otro organismo. Pensemos en el bosque, las hojas de un árbol se convierten en abono para la tierra; un animal muerto, llega otro y lo come”.

 

De acuerdo con el estudio Ciudades en la economía circular: una exploración inicial, de la fundación Ellen McArthur, que se creó en 2010 con el objetivo de acelerar la transición hacia la economía circular, para lograr su objetivo de construir entornos más sustentables las urbes circulares deberán contar con elementos claves como el uso de energías renovables y tecnologías digitales.

 

Además, su entorno se construye para permitir la reutilización, el uso de materiales reciclados y un diseño eficiente para reducir el gasto energético. Sus edificios albergan también sistemas de producción de energía y huertos urbanos.

 

Ciudad ejemplo

Austin es una ciudad innovadora en muchos sentidos, y en el tema del medio ambiente no se queda atrás. Cuenta con 250 parques y áreas verdes y siempre aparece en las listas de las más sostenibles. Una de sus metas es llegar a zero waste para el año 2040, lo que significa reducir la cantidad de desechos enviados a los vertederos en un 90%. Entre las muchas iniciativas que ha implementado para lograr su objetivo se encuentra el Austin Materials Marketplace, una plataforma en línea que permite a las empresas y organismos conectar para encontrar soluciones de reutilización y reciclaje de residuos y materiales derivados.

 

Este programa, que ha recibido reconocimiento del Foro Económico Mundial, ha creado una red colaborativa de negocios, entidades y emprendedores donde los desechos difíciles de reciclar de una organización se convierten en la materia prima de otra.

 

Además de haber logrado desviar 50.000 metros cúbicos de basura de los vertederos, las actividades de recuperación generan ahorros de costos, de energía, y crean nuevos empleos y oportunidades comerciales.

1 comentario en “Las ciudades circulares pueden salvar el planeta”

  1. Nuestra ciudad de Pereira no la podemos incluir entre las ciudades «circulares»antes del 2050, a estas
    alturas el rio Otún es la cloaca más grande de la región en compañía del rio Consota, el Relleno Sanitario con 20 años de recibir toda clase de residuos de varias ciudades esta a punto de saturación con la consiguiente contaminación de gallinazos, ratas, plásticos y lixiviados que en pocos años tendremos una montaña de basura y metano perjudicarando al vecindario tal como ha ocurrido con otros rellenos del país como el del Valle del Lilí al sur de Cali. Aquí todavía no se ha pensado en el sitio para el futuro relleno el cual debería incluir un equipo de reciclaje de la totalidad de la basura que produzca energía, abono, gas, plásticos, etc. No hay educación para los basuriegos que destruyen las bolsas que contienen la basura regándola en las esquinas de la ciudad.

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