La SOS, una EPS creada por varias cajas de compensación familiar, no solo ha logrado sobrevivir a un período de crisis gracias a un nuevo direccionamiento estratégico sino que ha puesto en marcha acciones que buscan mejorar de manera sustancial la atención de sus afiliados. Una de estos avances es la llamada red abierta que le permite al usuario tramitar y realizar en un mismo sitio todo lo necesario para su atención primaria y hospitalaria, sin tener que ir de un lado al otro en busca de una autorización. Sobre el estado actual de esta EPS, hablamos con Javier Cormane Fandiño, gerente general de la SOS, la cual tiene su sede en Cali y jurisdicción en los departamentos del Eje Cafetero, Valle del Cauca y Cauca.
¿La población de afiliados ha crecido o se ha mantenido?
Tenemos una población total cercana al millón de afiliados, de esos 920.000 están en el plan básico de salud y tenemos cerca de 60.000 y un poco más en tema de plan complementario. En lo que corresponde al Eje Cafetero nosotros tenemos cerca de 200.000 afiliados en plan básico de salud en POS tanto en Pereira como en Armenia, Cartago y Norte del Valle del Cauca.
¿Cuántos de ellos en el régimen contributivo y el subsidiado?
Nosotros somos eminentemente del régimen contributivo, es decir, estamos muy vinculados al sector productivo formal y muy orientados hacia el tema de las empresas, de los empleadores, de los trabajadores. Del subsidiado tenemos muy poquito que corresponde a una población que de pronto queda sin trabajo o entra a la informalidad y tiene durante un tiempo prestación de servicios de salud a través del régimen subsidiado.
¿En qué va la aplicación de la medida cautelar que le impusieron a la EPS ?
Esta es una EPS que tenía algunas dificultades en el año 2017 comienzos del 2018. Las Cajas de Compensación Familiar se reunieron y tomaron la decisión de darle un nuevo direccionamiento estratégico, buscaron un socio inversor extranjero que los apoyara, lo cual está pendiente de aprobación ante la Superintendencia de Salud, y se le dio un giro a todo el tema gerencial y de gobierno corporativo que es el que nos está generando los frutos. Hemos cumplido con todos los requerimientos en este tiempo que lleva el nuevo direccionamiento, la medida se vence en marzo y estamos a la espera que la Superintendencia tome una decisión muy en armonía con todos los resultados que hoy tenemos en la EPS.
¿Qué tanto ha cambiado la situación en relación con esa medida?
La medida ha sido favorable para la entidad, quizás sin ella no hubiera ocurrido un nuevo direccionamiento estratégico en la SOS. Tenemos una serie de mejoras: disminuimos las quejas y reclamaciones de nuestros afiliados que en un momento dado pues fueron críticas. En el tema económico estamos llegando a un interesante punto operacional, hemos bajado en 4 puntos la siniestralidad. La EPS es una aseguradora cuyos resultados se miden en siniestralidad en términos financieros, antes teníamos una siniestralidad de 105 a diciembre cerramos en 101.
¿Hay algún promedio el ideal en cuanto a la siniestralidad?
Sí, debemos llegar este año al 95%, este año esa es la meta. El año anterior teníamos una perspectiva de pérdida grande en la entidad, llegamos a perder nada más la mitad, este año perderemos un  poco frente a las prohibiciones y el año entrante será de mayor equilibrio.
¿Qué logro se ha alcanzado en la atención a los usuarios?
El otro aspecto que tenemos es que ya los afiliados cuentan con toda la red abierta. En el caso de Pereira hicimos un gran esfuerzo, hemos concentrado la atención de la población tanto en atención primaria como hospitalaria en Comfamiliar Risaralda, ahí el usuario ya no tiene que pedir órdenes, ahí le prestan todos los servicios que requiere y hemos logrado ir estabilizando muchos otros servicios. Esto hace que no solamente redunde en una mejora en la satisfacción del usuario sino también en nuestros resultados financieros porque van muy de la mano: si nosotros contamos con un usuario en muy buen estado de salud, ese afiliado no se va a enfermar con patologías mucho más graves que le van a salir más costoso a la EPS.
¿Cómo va la posible vinculación d e un socio extranjero a la SOS?
Las Cajas de Compensación, que continúan siendo las dueñas de SOS, entre ellas Comfamiliar Risaralda que tiene la quinta parte en la participación, consiguieron ese socio inversor que está pendiente de la aprobación de la Superintendencia de Salud, la cual se toma su tiempo de verificación para que entre esa capitalización. Pero lo más importante de este socio inversor, más que los recursos económicos, es venir a aportar técnicamente en la recuperación de la EPS. Yo pienso que eso es el valor agregado más importante de este nuevo aliado que tiene la EPS: participar en la recuperación de la entidad, hoy en día participan digamos de los niveles directivos y de gobierno de la EPS.
¿Durante todo este proceso qué metas tienen para este año?
Entre las metas que tenemos para este año está la parte asistencial: terminar de hacer esas redes integrales en donde el usuario cuenta con la atención primaria y con una atención hospitalaria dentro de esa misma red, eso es muy importante porque esa red responde por la salud del afiliado, está pendiente de él, de que esté incluido en los programas de promoción y prevención y que cuando tenga alguna necesidad no tiene que ir a buscar órdenes a las oficinas de SOS.
¿Es decir que se acaba el largo calvario de las autorizaciones?
Eso sería lo que algunos llaman itinerarios burocráticos, que es todo ese recorrido en búsqueda de la orden. Hoy en día en Pereira, por ejemplo, todo está en Comfamiliar Risaralda y esperamos próximamente que en el caso de Armenia todo quede en Comfenalco Quindío, que es la Clínica Sagrada Familia donde estamos terminando de hacer unos ajustes, allá tenemos algo más de 120.000 afiliados. En el caso de Pereira ya tenemos concentrado todo ahí y el 70% de la ocupación hoy de la Clínica Comfamiliar Risaralda es SOS. Eso también es muy importante porque ellos garantizan un flujo de recursos y no tienen que estar saliendo a buscar otro contrato, lo cual también les da estabilidad económica.
¿Qué otra meta tienen?
Alcanzar el 95% de siniestralidad este año, es decir, que con ese aseguramiento del estado de salud a la población alcancemos que el 95% de los recursos que recibimos vayan para atender esa población. El otro tema bien importante es disminuir las quejas y reclamos. Nosotros ocupamos en el régimen contributivo el cuarto lugar entre las 10 EPS que tienen menos quejas de los usuarios, es decir que estamos casi en la mitad pero la expectativa que tenemos es irnos mucho más abajo de la media de las EPS del régimen contributivo. Ello significa ubicarnos en un quinto o un sexto lugar dentro de las EPS con más aceptabilidad por parte de la ciudadanía y con menos quejas.
¿Esto significan que las EPS sí pueden ser eficientes y sólidas?
Sí, yo creo que sí. Esto es un nuevo direccionamiento estratégico que se le da a una EPS, donde hay un nuevo modelo gerencial, unas notas técnicas que validen hasta dónde podemos contratar con los recursos públicos que son en este caso los recursos de la UPC, pero la recuperación de esta EPS es una muestra de que las EPS sí pueden recuperarse en el mercado y que sí puede haber un nuevo horizonte, que sí pueden cumplir con su misión de mantener la salud de los afiliados. Yo creo que el salir en este momento, como estamos saliendo, sería una muestra de ello y sería un tema para usar como referenciación para otras entidades.
Si se levanta la medida cautelar ¿hay una meta en afiliaciones?
Nosotros esperaríamos en los próximos cinco años, una vez levantada la medida, crecer un 20% más. A mí me parece que la SOS, que es la primera EPS del régimen contributivo en Pereira, tendría mucha posibilidad de incrementar la población de afiliados, no solamente porque es una muy buena EPS sino que contamos con una muy buena IPS para la atención de la población.
La gente reconoce que la Clínica Comfamiliar Risaralda es líder en muchas cosas…
Y que al usuario le puedan atender todo ahí. Ellos están haciendo un esfuerzo importante, hoy en día están fortaleciendo mucho el área de cáncer, que es otro tema que nos preocupa porque ésta ha sido una región de una gran prevalencia del cáncer y a través de Comfamiliar tendríamos la atención integral de esa población de SOS con cáncer. Esta atención integral incluye actividades de promoción y prevención. Pero si finalmente le aparece el cáncer al afiliado que ahí sea atendido con lo que él requiera, con quimioterapia, cirugía y hacia el futuro quizás radioterapia.

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