La resurrección del Ajax en la Liga de Campeones devuelve a la élite europea un club que impuso su fútbol a principios de los 70 y 90 de la gracias a su impresionante juego en equipo.
El equipo holandés, que llevaba 18 temporadas sin llegar a unos cuartos de final de la máxima competición europea, desplegó sobre el césped del Bernabéu un fútbol valiente, sin complejos y sabiendo que, con la eliminatoria casi perdida, sólo quedaba arriesgar.

La velocidad de los hombres de Erik Ten Hag recordó por momentos al “fútbol total”, ese concepto explotado en los años 70 por el técnico Rinus Michels en la selección holandesa, pero que dio sus primeros pasos en el Ajax.

El técnico consiguió que las categorías inferiores del conjunto de Ámsterdam siguieran su estilo, imponiendo un sello personal que en cierta manera se mantuvo cuando dejó de entrenarlo.

Esa forma de jugar le dio al Ajax tres Copas de Europa seguidas, entre 1971 y 1973, que coincidieron con los últimos años del maestro Johan Cruyff antes de fichar por el Fútbol Club Barcelona.

Nueva versión
Una versión diferente del “fútbol total” volvió al Ajax a mediados de los años 90. Louis Van Gaal tomó las riendas, impuso otra vez el trabajo colectivo por encima del individual y apostó por un juego muy vertical.

El arriesgado experimento fue un éxito también a nivel competitivo, ya que el Ajax volvió a alzar la Copa de Europa en 1992 y en 1995.
El fútbol neerlandés actual, con mucha menos capacidad económica que otras competiciones europeas, no es capaz de retener a sus perlas más valiosas y ha servido como trampolín de jugadores extracomunitarios para saltar a la Liga, la Bundesliga o la Premier League.

Sin embargo, el destino ha querido que en la actual temporada coincidan en Ámsterdam figuras como el internacional argentino Nicolás Tagliafico, pretendido por varios clubes del viejo continente, el futuro jugador del Fútbol Club Barcelona Frenkie de Jong o el defensa Matthijs de Ligt, ganador del premio Golden Boy al mejor jugador joven del fútbol europeo otorgado por el diario italiano Tuttosport.

Ten Hag ha sido capaz de juntar las piezas, volver al 4-3-3 de Rinus Michels y conseguir que la irregularidad del equipo, manifestada a veces en la Eredivisie holandesa, desaparezca en la Liga de Campeones.
En Ámsterdam cuentan los días para el 15 de marzo, cuando en la ciudad suiza de Nyon se celebre el sorteo para determinar a qué equipo se enfrentarán en los cuartos de final. Llegar a la final es sueño que, al menos hoy, parece más probable.

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