Víctor Zuluaga Gómez

Columnista

Cuando hacemos el ejercicio de mirarnos y de mirar el mundo, pareciera que la irracionalidad y la barbarie se esparce con una enorme facilidad. Entonces uno se pregunta por las razones para que ese fenómeno de enfrentamiento gane tantos espacios. Y no podemos señalar sólo un factor sino muchos, pero pensemos que paralelamente a esos enfrentamientos políticos se maximiza la corrupción.

Pensemos  en la polarización política que se está dando en España, en Venezuela, en Colombia, argentina y Brasil, para señalar unos pocos. Son titulares de primer orden los que cubren las medidas de los mandatarios de estos países, tratando de borrar al contrincante, como está ocurriendo en Brasil, como se destila en Méjico y desde luego como se ha producido la llegada de un nuevo mandatario en el caso de Colombia, quien anunció con su bancada que iría a frenar el proceso de paz que firmó Santos con el grupo guerrillero de las FARC.

Si dirigimos la mirada hacia aquellos procesos en los cuales hubo enormes delitos de corrupción por parte de magistrados de las Altas cortes, comportamientos sospechosos de quienes en este momento son los fiscalizadores del país, y en fin Odebrecht, Reficar, Cafésalud, Aduanas y otros, la justicia no llega y el silencio es evidente. Por todo ello, bien podría uno decir que hay sectores importantes de la política que necesitan enfrentar, armar escándalos para poder distraer la opinión pública del continuo saqueo que sufre el erario público.

Lo primero sobre lo cual se debe insistir es en que hay políticas de Estado, es decir, no son tomadas exclusivamente por el Ejecutivo sino que tienen el aval del Legislativo y del orden Judicial. Es el caso del tratado firmado con las FARC, no puede ser posible que cada vez que llegue un Presidente al poder, trate de hacer “borrón y cuenta nueva”. Algo parecido a lo que hizo el doctor Petro en Bogotá y que tantos problemas le produjeron a esa ciudad.

En estos momentos, cuando ya la Cámara tomó la decisión de no aceptar las objeciones del Presidente Duque, los sectores que seguimos creyendo en el proceso de paz, podemos tener cierta tranquilidad y esperamos que las inversiones necesarias para que los desmovilizados se reincorporen a procesos productivos, se realicen.

¿Que había peligro para el Presidente la reunión en una plaza,  en el Cauca?. Pienso que sí.

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