Óscar habló: contó dónde dejó el cuerpo

En una semana, la historia de la desaparición de Diana Marcela Camargo Castañeda tuvo un desenlace vertiginoso: Óscar Leiva Acevedo, fue capturado y al culminar la audiencia de medida de aseguramiento, decidió confesar el crimen de la mujer y revelar el lugar donde habría arrojado el cuerpo. En el sitio indicado, las autoridades hallaron unos restos óseos, que ahora serán sometidos a un proceso de identificación.

Confesó

 Q’hubo conoció de forma exclusiva detalles de la confesión, entre ellos que Óscar narró los hechos con total tranquilidad, asegurando que quería colaborar con la justicia, estar más tranquilo y que se conociera la verdad. Además, manifestó que era su voluntad ir hasta el lugar para señalar el punto exacto donde había arrojado el cuerpo de Diana.

Dio a conocer todo el recorrido que hicieron la noche del 14 de julio del año 2023, el cual empezó en el barrio el Japón donde se encontraron, luego de que ella le hiciera una llamada. Dijo que allí la mujer le pidió que la llevara a la casa de una amiga a recoger unas cosas, luego a Cuba a recoger su motocicleta, pero primero fueron a la casa de ella en la carrera 28D con calle 8a sector los Heroes del barrio el Japón por el casco y es ahí donde se ve en las cámaras de seguridad que salen juntos, ella manejando la moto marca Suzuki, placas PQI-44C, color negra de propiedad de Leiva Acevedo.

La pareja recorrió varios sectores como El Japón, Makro, La Macarena y Las Vegas, para luego tomar la Avenida del Río con destino al corregimiento de Combia, ya que ella necesitaba ir a entregar unos artículos.

Indicó en la declaración que en el trayecto sufrieron una caída de la moto, en el incidente, la mujer se lesionó la rodilla izquierda, por lo que le pidió a Óscar que condujera, ya que estaba adolorida.

Lo rechazó

En la declaración, el sujeto justificó su actuar como una consecuencia del rechazo de la mujer. Dijo que tras el incidente en la vía, le sobó la pierna, la abrazó e intentó besarla, pero ella lo rechazó, lo empujó y le dijo: “ve, esté tan atrevido”, golpeándolo en el rostro con el bolso que llevaba.

Manifesto que él retrocedió casi cayéndose y le dijo: “usted es mía y yo soy suyo”. La mujer comenzó a caminar hacia arriba, pero al ver que estaba sangrando, Óscar, se  llenó de ira, tomó una piedra y, a una distancia aproximada de cuatro metros, se la lanzó en la cabeza. La víctima cayó a una cuneta al costado de la carretera.

Fue mortal

Óscar se acercó, la tocó y al notar que no reaccionaba, la tomó de los pies y la arrastró hasta un lado de un abismo en una zona boscosa. Las luces de un carro lo asustaron, así que encendió la moto y avanzó, dándole vía al vehículo. Luego regresó al sitio, pero Diana ya no estaba, por lo que pensó que se había levantado y se había ido. Posteriormente tomó el bolso de la mujer, continuó su camino en la motocicleta y más adelante sacó el celular y arrojó el bolso, es decir se deshizo de este en la misma vía.

Óscar fue claro en manifestar que actuó por rabia, ya que, según él, intentó besarla y ella reaccionó golpeándolo, situación que empeoró cuando notó que estaba sangrando, por lo que decidió agredirla lanzándole una piedra que impactó el lado izquierdo de la cabeza en palabra de él “ le pegué en la cien”. Agregó que quería volver con ella, que el trato de la mujer hacia él era respetuoso pero no amoroso, y que el día de los hechos no hubo una pelea, ni malas palabras  sino solo un cruce de palabras.

Dudas

Aunque Óscar confesó el crimen, no se ha establecido si él la lanzó al abismo en la zona boscosa para deshacerse del cuerpo y él no lo quiso decir. También está por establecer si  no tenía planeado matarla desde que salió de la casa o si, como dice él, los hechos ocurrieron en un momento en un ataque de rabia.

El hallazgo

A raíz de la información entregada en interrogatorio por Óscar,  el CTI de la Fiscalía se desplazó junto con el detenido  hasta la vereda La Amoladora Alta, en el corregimiento de Combia, donde en una zona boscosa lograron hallar un cráneo, prendas de vestir y un zapato, que serían de Diana. Al parecer, los animales carroñeros dispersaron las partes del cuerpo y la ropa, por lo que no se pudieron hallar los restos completos. Tanto el cráneo como las prendas fueron trasladados a Medicina Legal de Pereira, donde los médicos forenses, mediante carta dental o pruebas de ADN, buscarán establecer plenamente la identidad de la víctima.

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