Una de las víctimas vivía en Pereira

Cinco horas antes de abordar el bus de Arauca que hizo escala en Pácora, Esneda Naranjo Vásquez, habitante del barrio Perla del Sur, publicó en su página de Facebook su gratitud con Dios por un día más de vida y deseó bendiciones para sus familiares por las atenciones que le habían brindado durante sus vacaciones en el municipio caldense.

La mujer de 56 años regresaba a Pereira y por desgracia fue una de las cinco víctimas fatales que dejó el accidente ocurrido en carreteras del vecino departamento.

Poco después del mediodía del domingo, un bus de Empresa Arauca, que salió de Aguadas y transitaba entre Pácora y Salamina, se salió de la vía y rodó por una pendiente de cerca de 50 metros. En el lugar perdieron la vida cuatro personas y una más falleció en una ambulancia en la que era trasladada a Manizales.

El registro oficial indica que 13 personas fueron atendidas en el hospital Felipe Suárez, de Salamina. “Cuando llegamos al sitio encontramos a muchas personas heridas, con lesiones en la cabeza, los brazos y más que todo en las piernas”, dijo Oswaldo Andrés Jaramillo Sánchez, quien sudoroso y con la ropa ensangrentada, ayudaba a evacuar a los heridos hacia el centro hospitalario.

De Perla del Sur

Familiares de la señora Esneda Naranjo indicaron que la mujer tenía una peluquería en el barrio Perla del Sur (Cuba) donde vivió por más de 20 años; los últimos 8 días de su vida los pasó en Pácora (Caldas), de donde era oriunda y vive gran parte de su familia.

Ella salió a un sitio conocido como el Alto de la Virgen para esperar el bus que salió de Aguadas a las 11:00 a.m.; si bien su familia la esperaba en Pereira, solo conocieron la noticia de su deceso llegadas las 5:00 de la tarde. “Mi hija se enteró al mediodía sobre el volcamiento del bus, pero no sabíamos que ella viajaba en ese carro”, dijo una cuñada. Apenas se enteraron sus 4 hijos se desplazaron para Salamina, donde fueron llevados los cuerpos, pasaron toda la noche allí porque solo ayer lunes harían la entrega de los cadáveres.

 

Otras víctimas mortales

 

Entre las cinco víctimas se encuentran los esposos María Olga Aguirre Arbeláez y José Líder Franco Valencia, naturales de Aguadas y vivían en Chinchiná, se encontraban visitando a una de sus hijas en la vereda Mermita, de Aguadas.

Jesús Evelio Cardona Marín también murió en el sitio del accidente, vivía en Pácora y viajaba a Manizales con el objetivo de asistir a una cita médica.

La quinta víctima fue identificada como Lucrecia Ortiz García, a quien alcanzaron a trasladar al Hospital Felipe Suárez, de Salamina, y de allí fue remitida a Manizales, debido a un trauma en el tórax. Falleció en el camino.

La posible causa del accidente sería un microsueño.

 

El bus cayó por una pendiente de 50 metros.