Un “gota a gota” que ahoga

El denominado ‘gota a gota’ o ‘pagadiario’, es una modalidad llevada a cabo, en su mayoría, por estructuras criminales que realizan cobros -en muchos casos- de manera violenta; y aunque las personas que recurren a este tipo de préstamos conocen los peligros a los que se exponen, han normalizado y hasta legitimado la situación.

Como agiotaje y usura, son clasificados los delitos que atentan el orden económico y social de acuerdo con el código penal; en estas formas es que se conoce el ‘gota a gota’; crédito informal en el que no existen contratos y leyes que lo regulen.

En este tipo de créditos, el prestamista se aprovecha de que los prestadores no cuentan con fácil acceso a los préstamos de la banca y además tienen poco conocimiento sobre el interés bancario; situación que aprovecha el recaudador para cobrar intereses de manera excesiva.

Violencia

En el gota a gota se paga diariamente una suma estipulada y por lo general los prestadores tienden a ‘colgarse’ en sus cuotas, cuando esto sucede el prestamista o las personas encargadas de realizar los cobros, hacen uso de prácticas violentas como amenazas y decomiso, a la fuerza, de los bienes que tenga en su poder la víctima.

Estructura del gota a gota

Según la investigación realizada por el Observatorio de Seguridad y Convivencia Ciudadana-OSCC, la estructura criminal que opera los también llamados ‘pagadiario’ es sencilla, al mando se encuentra el inversor capitalista, quien pone su dinero a préstamo, el cual por lo general es producto de actividades ilícitas o ilegales como el tráfico de estupefacientes, la trata de personas o las apuestas. Este ‘ángel inversor’ tiene bajo su mando a los coordinadores de contabilidad quienes no solo manejan el personal de cobranza; sino que además pagan los salarios de lo que pertenecen a la estructura de cobranza.

Los encargados de contabilidad también se encargan de que las cuentas sean exactas y entregar al dueño del capital, las ganancias correspondientes por su inversión.

Debajo del área de contabilidad se encuentran los cobradores, quienes no solo se encargan de la recaudación, sino también de ofrecer préstamos de diferentes sumas de dinero; ellos son los sujetos más visibles de la organización. Generalmente se movilizan en motocicleta y son quienes usan medios disuasivos de cobro, ya sea negociando, cobrando en especie, decomisando bienes o usando la violencia y las amenazas en contra del moroso o su núcleo familiar.

Otras consecuencias

El interés recaudado a través de este tipo de préstamos solo enriquece a unos cuantos, otra de las razones por las que se genera violencia, en esta ocasión contra la estructura criminal. Según el análisis realizado por el OSCC, los cobradores que a su vez ofrecen los préstamos, se compiten entre ellos sectores de la ciudad y clientes; y estos a su vez se han convertido en blanco de pandillas barriales.

La investigación también evidenció que los gota a gota están siendo víctimas de extorsión por parte organizaciones criminales con más poder, las cuales exigen altos pagos de ‘vacunas’ para poder continuar prestando dinero.

No denuncian

Voceros de la Policía Metropolitana de Pereira, le comentaron a este medio que la ciudadanía no denuncia este tipo delitos porque los usuarios creen que les están haciendo un favor. Sin embargo, los cobros violentos han desencadenado, aunque en muy pocos casos, capturas por otros delitos como lesiones personales o daño en bien ajeno.

Objetivos del inversor

  • Efectuar la mayor cantidad de préstamos posibles.
  • Hacerle creer a sus prestadores que los préstamos con él son más fácil que con los bancos.
  • Cobrar intereses altos para generar mayores ganancias.

Usura

Según la ley, incurre en el delito de usura, quien a cambio de prestar dinero a plazos, cobre intereses que excedan a la mitad el interés correspondiente para ese periodo cobrado por las entidades bancarias. La pena a pagar por este delito será de dos años a cinco años y multa de 50 a 200 salarios mínimos mensuales legales vigentes.

Cuando la utilidad o ventaja triplique el interés bancario corriente,  la pena se aumentará de la mitad a las tres cuartas partes.

Agiotaje

De acuerdo con el código penal, incurre en agiotaje quien realice maniobras fraudulentas para alterar precios, y podrá pagar penas de dos a Agiotaje dos a ocho años y multas de 50 a 500 salarios mínimos.