Sería distribuidor de éxtasis en Pereira

Según un abogado de la defensoría, por la falta de oportunidades que tienen algunos jóvenes de estrato uno, a veces no les queda otro camino que incurrir en actividades ilícitas para ganarse algo de dinero; y con ese argumento quiso salvar a Gustavo Adolfo Vasco Grisales de ir prisión, pero fue en vano, pues el juez lo envió a la cárcel.

Luego de que la Policía se percatara de la actitud sospechosa de este joven de 20 años de edad y decidiera requisarlo, los agentes le hallaron en su poder un frasco con 200 pastillas de éxtasis; Gustavo fue capturado de inmediato en la carrera 13 con calle ocho, en la avenida Circunvalar.

Minutos antes de la aprehensión el joven había salido de una empresa de envíos, por lo que los uniformados fueron hasta allá para saber si Gustavo había reclamando o enviado algún paquete, pero la sorpresa fue mayor cuando se enteraron de que a su nombre estaba registrado el envío de un frasco que tenía 240 pastillas más de esta droga sintética que tenía como destino el municipio de Bello en Antioquia.

A Vasco la Fiscalía le imputó el delito de tráfico de estupefacientes, el indiciado no aceptó los cargos. El ente acusador solicitó en contra de este joven una medida de aseguramiento intramural por la cantidad de droga sintética que le confiscaron, y añadió que Gustavo representa un peligro para la comunidad, ya que ese tipo de droga es consumida por los jóvenes en las fiestas y que además no solo las llevaba consigo, sino que envía a otras ciudades. El juez aprobó los argumentos de la Fiscalía y puso al joven tras las rejas.

 

La cifra

440 pastillas de éxtasis fueron incautadas.