Pueblo Rico pasó de la intranquilidad a la paz

Pueblo Rico es sin duda uno de los municipios con mayor riqueza natural en la región, pero también es uno de los más alejados de la capital risaraldense. Por su ubicación geoestratégica no solo comparte frontera con el denominado Chocó Biográfico y tiene conexión con el Pacífico, sino que al igual que esos territorios también padece el olvido del Estado, altos índices de pobreza, problemas de acceso a salud, seguridad y educación, entre otros aspectos que genera el abandono estatal.

En el año 2000 Pueblo Rico fue declarado como ‘zona roja’ por los problemas de seguridad que en esa época se tomaron el territorio; según Leonardo Siágama, alcalde actual del municipio, para esa época el desplazamiento forzado y las muertes afectaron a líderes sociales, campesinos y comunidades indígenas y afro.

La toma del 2000

Aunque en la actualidad este municipio es reconocido por su riqueza étnica, cultural y natural, en marzo del año 2000 muchos colombianos supieron de la existencia de Pueblo Rico porque un centenar de guerrilleros se tomaron el corregimiento de Santa Cecilia, con la intención de asaltar la estación de Policía; la sociedad civil también sufrió grandes afectaciones. Dicho corregimiento hace parte de la jurisdicción de Pueblo Rico, actualmente el municipio más pobre del Departamento Risaralda que a su vez registra bajos índices de necesidades básicas satisfechas.

Víctimas mortales

Durante la toma la guerrilla acabó con la vida del exconcejal Edgar Palacios; integrantes de la Fuerza Pública murieron en combates aislados cuando las tropas se aproximaban al caserío; el cabo José Norberto Pérez fue secuestrado durante la toma y asesinado el 4 de abril del año 2002.

Afectaciones

Durante el ataque cuarenta viviendas resultaron afectadas debido a las explosiones, cinco fueron destruidas por completo y el acueducto quedó con destrozos  y averiaciones.  Luego de una semana de la toma, 82 familias abandonaron el pueblo.

Ataque en 2002

En noviembre de ese año, en inmediaciones del corregimiento de Santa Cecilia, El Frente Héroes de Chocó de las Autodefensas Unidas, quemaron 10 viviendas, a tiros acabaron con los animales de granja y desplazaron a 700 personas quienes se refugiaron en las casas abandonadas de corregimiento.

Operativo en 2004

El 6 de junio de 2004 se ejecutó “Operación República IV”, operativo conjunto entre el Ejército Nacional y la Policía que dio como resultado la captura masiva de 49 personas que según la Fiscalía, eran señaladas de integrar redes de milicias de las Farc y el ELN.

Panorama actual

Gabriel Martínez Correa, director de seguridad y convivencia ciudadana de Risaralda, le comunicó a El Diario que no se tiene información sobre asentamientos armados en el Departamento, sin embargo, el frente Cacique Calarcá del ELN que tiene su accionar en el Departamento del Chocó, con presencia en el corregimiento de Guarato, jurisdicción del municipio de Tadó (Chocó), puede afectar el territorio risaraldenses ya que limita con Santa Cecilia. Expresó el funcionario que la excelente articulación y el trabajo conjunto de la Policía Nacional y Ejército Nacional ha permitido prevenir el accionar delictivo de dicha guerrilla en territorio y vías risaraldenses.

Alcalde

Según el mandatario de los pueblorriqueños, en el municipio no se ha escuchado presencia de la guerrilla del ELN; los resguardos indígenas tampoco le han denunciado la existencia de grupos armados al margen de la ley dentro de sus comunidades. Siágama manifestó que actualmente hay libre movilización en el territorio gracias a la presencia del Ejército en la zona.

El alcalde aseguró que con la firma del proceso de paz se garantizó tranquilidad y seguridad en el pueblo, tanto para propios como para visitantes; y aunque se rumora la presencia de grupos al margen de la ley, aseguró que probablemente estén en cordilleras lejanas del municipio. Dentro del plan de desarrollo que se encuentra en construcción, Leonardo Siágama la apostará a mantener viva la paz, la tranquilidad y la armonía, a través de la implementación de programas sociales que le apunten a la reducción de la pobreza.

Otras versiones

Voceros de la Defensoría del Pueblo manifestaron que en zona limítrofe del Departamento de Risaralda con el Chocó se han generado documentos de advertencia, uno de ellos es la alerta temprana 043-18 para Pueblo Rico, que advierte sobre los riesgos y factores de amenaza que afectan a la población residente en el municipio; dichos factores incluyen presencia de grupos armados ilegales incluido el ELN.

Las situaciones de riesgo advertidas por esta entidad durante el 2018 fueron objeto de protocolo de seguimiento y actualmente siguen siendo monitoreadas.

Por su parte, John Harold Giraldo, director investigativo del Observatorio de Seguridad y Convivencia Ciudadana-OSCC, expuso las características geográficas del territorio permiten que los grupos armados se movilicen y se expandan con confianza. Agregó que por la falta de presencia gubernamental las guerrillas aprovechan para explotar de forma ilegal los recursos naturales de la zona como el oro; y añadió que otra de las problemáticas evidenciadas es el tráfico de madera y fauna.

Según Giraldo, la estigmatización de la cual son víctima los resguardos indígenas, se debe a que ante los incumplimientos de las autoridades, esas comunidades han debido ejercer labores de soberanía para aislarse de los grupos delictivos.

No se han tomado el territorio

Aunque en el municipio de Mistrató, en el corregimiento de San Antonio de Chamí, se conoció la instalación de banderas del ELN, las actividades de inteligencia operativa y estratégica han permitido establecer que dicha acción obedece a acciones individuales por parte de particulares con afinidad ideológica a ese nuevo partido político.

En Risaralda no se han registrado casos de desplazamiento forzoso de personas, ni acciones que afecten la seguridad ciudadana.

Quema de buses

En múltiples ocasiones, los buses de servicio público que comunican a Pereira con Quibdó han sido objeto de sabotajes delictivos, según Martínez Correa, dichos actos obedecen a pretensiones extorsivas del ELN en el Chocó; y aunque la quema de buses no ha ocurrido en territorio risaraldense, sí afecta una empresa pereirana.

La fama

Santa Cecilia estuvo cuatro años  abandonado por la Fuerza Pública, dicha situación fue aprovechada por las guerrillas de las Farc, el Ejército de Liberación Nacional-ELN y el Ejército Revolucionario Guevarista-ERG (pequeña disidencia del ELN), para disputarse la soberanía de la zona. A pesar de los años, este corregimiento aún conserva la fama de ser corredor de integrantes de grupos subversivos.