Por golpes murió en la cárcel La 40

César Augusto Medina Acevedo, de 33 años, ingresó vivo hace ocho días a la cárcel de La 40 y salió muerto en la noche del sábado, la familia dice que lo mataron a golpes y el Inpec aún no ha dado una declaración oficial de lo que en realidad pasó en el patio cuatro, uno de los más complicados.

Aunque algunas versiones apuntan a que se cayó de un camarote alto, las lesiones que tiene su cuerpo las desmienten, pues son varios golpes, lo que llevan a sospechar que se trató más bien de una paliza. Si los forenses llegan a confirmar que se trató de un homicidio, las autoridades tendrán el reto de establecer quiénes participaron de la golpiza y por qué los funcionarios del Inpec no se dieron cuenta de lo que ocurría.

 

Sin explicación.

César fue encontrado en horas de la noche por parte del personal de guardia y trasladado al centro asistencial Unilibre, donde ingresó a las 9:15 p.m. sin signos vitales. El primer reporte oficial indica que el cuerpo tenía hematomas en diferentes partes del cuerpo, como los brazos y antebrazos, en la frente, clavícula derecha y las mejillas, laceraciones y sangrado de los oídos.

En el centro médico, quedó consignado el reporte del personal del Inpec, el cual indica que Medina Acevedo provenía de uno de los patios donde fue hallado inconsciente y desconocen qué le pudo suceder a este interno.

 

“Lo mataron”

Lucía Acevedo Londoño, madre de César, habló con El Diario sobre la muerte de su hijo, dijo en medio de lágrimas que él fue capturado en noviembre de 2019 porque se robó un celular, no tenía antecedentes, tenía arraigo y era la primera vez que lo capturaban. “Tal vez fue un error que cometió por comprar una dosis de heroína y un juez lo envió a prisión”, manifestó.

“Él estuvo internado en la UPPV, el 2 de diciembre tuvo audiencia y como el celular había sido recuperado, la víctima no siguió acudiendo a las diligencias; yo pagué una indemnización que fue un salario mínimo, él aceptó los cargos y el 3 de enero lo pasaron para el patio 4, yo iba a ir hoy (domingo) a verlo, porque era el día de visita. Pero anoche a las 9:30 me llamaron los del Inpec a decirme que lo habían sacado inconsciente y a las 9:42 p.m. que había muerto en Unilibre; yo me fui para allá, pero no me lo dejaron ver, unas personas que vieron cuando lo ingresaron, me manifestaron que tenía una puñalada y golpes en la cabeza”.

Agregó que su hijo nunca había tenido problemas desde que estaba privado de la libertad, pero por desgracia cayó en el consumo de heroína a los 17 años, y aunque estuvo en tratamiento, lastimosamente recaía.

 

Tuvo que pagar en la cárcel

César le decía a la mamá que la situación en la cárcel era muy dura, que a él le tocaba agachar la cabeza porque allí en ese patio había gente muy ‘maluca’ y que incluso le dijo que no le llevara ni ropa ni zapatos nuevos porque se los quitaban.

“A mí me tocó pagar 70 mil pesos para que lo dejaran dormir en un camarote, él me llamó, me pasó a un hombre que me dijo: ‘él va a estar bien, lo vamos a cuidar’, pero tenía que consignar ese dinero y eso hice, me tocaba pagar hasta por la seguridad”.

Se quería recuperar

“Él me dijo ‘mamá yo salgo rápido de acá y me pongo a estudiar’, él era un excelente hijo, amable, familiar, muy caballero, atento, la última novia que tuvo con la que duró mucho, puede decirlo, nunca le dijo una mala palabra, era todo un señor. Las veces que yo lo visité en la cárcel lo veía lúcido, yo conozco cuando está drogado y lo veía bien, llevaba tiempo sin consumir. No me explico cómo me dejaron morir a mi hijo, que me lo hayan matado, estaba pagando por un error, pero nada justifica que le hayan quitado la vida; ellos son tan exigentes con las requisas cuando uno ingresa y ahora nadie sabe nada, no vio nada”.

 

No tuvo oportunidad

Cabe recordar que varios ciudadanos que tienen un prontuario delictivo, no tienen residencia fija y han cometido delitos graves, han sido dejados en libertad, les dan oportunidades, pero a César se la negaron, el primer error se lo hicieron pagar con cárcel, pese a que el celular fue recuperado e indemnizó a la víctima, tenía estudios y aceptó cargos.

 

Versión oficial.

El coronel Juan Carlos Morales comandante de la Policía Metropolitana de Pereira manifestó que están esperando la orden de la Fiscalía para ingresar a hacer la investigación pertinente.

 

El cuerpo de César fue trasladado a las instalaciones de Medicina Legal por parte de la Sijín para ser sometido a una necropsia y determinar si su muerte fue violenta.