La dejó amarrada en un cafetal

Por el delito de secuestro simple y hurto calificado y agravado fue capturado en el corregimiento de Arabia Leandro Jiménez Marín, de 35 años. La aprehensión se hizo efectiva por integrantes del Gaula Militar y CTI quienes llevaron a cabo la investigación.

Este caso, como de película de terror para una joven trabajadora, terminó siendo catalogado por la Fiscalía como una burla para la justicia, pues el sujeto no fue enviado a la cárcel.

 

Hechos

En la denuncia, la víctima contó que el 28 de febrero de 2019 a las 2:00 p. m. iba en su moto a encontrarse con un cliente para arreglarle las uñas, y cuando iba por el sector de El Salado, en Mundo Nuevo, un hombre con camiseta blanca y amarilla y pañoleta roja en el cuello, le hizo señales de pare y le dijo “mi amor no puede pasar porque viene un ganado”. Cuando ella se detuvo, el sujeto la tiró al piso, sacó un cuchillo para amedrentarla y la arrastró varios metros hasta un cafetal. Allí el hombre la sentó a la fuerza y la amarró a un palo de café y le dijo “quédese quieta o la apuñalo”.

La mujer le decía que se llevara la moto pero no le hiciera nada. Este hombre tiró la moto por una pendiente y cuando volvió se quitó el trapo del cuello, lo partió a la mitad y le amarró el cabello, también le tapó la boca; se guardó el celular de ella y le dijo “perdóneme pero tengo que hacer esto”, la víctima creyó que la iba a matar.

 

Se salvó

Las ramas se movieron y el hombre se echó a correr, la víctima aprovechó para zafarse del palo de café y aún amarrada salió corriendo a la vía en busca de ayuda; un conductor que transitaba por la zona llamó a la Policía; en la estación de Mundo Nuevo la mujer hizo descripción hablada del sujeto; un uniformado dijo que se parecía a un señor que trabajaba cerca. La mujer reconoció al hombre a través de fotografías.

 

Lo encontró

Cuando iba a interponer la denuncia, la mujer reconoció a su agresor cerrando la puerta de una finca, el señor que la había auxiliado era el patrón del sujeto y cuando llegó la Policía encontraron debajo del colchón de donde el hombre dormía, el celular de la víctima. Este dijo que él no la quería matar.

En la audiencia, Leandro Jiménez no aceptó los cargos imputados, la defensa mencionó que aunque el hombre cometió un error y debe responder, él no es un delincuente y nunca ha evadido a la justicia; solicitó que le dieran medida domiciliaria.

La decisión

La juez aprobó la solicitud de la defensa argumentando que el indiciado no registra antecedentes, vive lejos de la víctima y que aunque pudo cometer más delitos no lo hizo.

La Fiscalía apeló la decisión de darle prisión domiciliaria y mencionó que no se hace responsable de lo que pueda pasarle a la víctima.

 

La víctima asistió a la audiencia y aunque había pasado un año del hecho, se notaba afectada.

 

30 minutos estuvo secuestrada la víctima que fueron para ella en una eternidad.