Habría asesinado a Andrés, de El Dorado

Luego de casi un mes del asesinato de Andrés Felipe Valencia Jiménez, fue capturado el presunto homicida. Se trata de Edwin Alexánder Díaz Acevedo, quien fue aprehendido el lunes 16 de marzo a las 6:55 de la noche, en la manzana 2 del barrio El Dorado en Cuba, por medio de orden de captura emitida por el Juzgado Cuarto Penal Municipal con función de garantías.

 

Hechos

Andrés Felipe fue encontrado aún con vida durante la madrugada del 19 de febrero en la cancha del barrio El Dorado; el hombre de 28 años de edad presentaba varios impactos de bala en su cuerpo.

Según lo relatado por el representante de la Fiscalía, a la 1:35 de la mañana del 19 de febrero policiales que se encontraban realizando solicitud de antecedentes en el sector escucharon las detonaciones, al llegar a las canchas múltiples de El Dorado, además de observar a personas correr, vieron a Andrés Felipe herido, por lo que solicitaron apoyo y trasladaron al joven aún con vida al hospital de San Joaquín, donde ingresó con tres impactos de bala; por la gravedad de las heridas, el hombre fue trasladado al San Jorge de Pereira donde falleció a las 2:45 de la mañana.

Agregó el ente acusador que según declaración de un testigo, Edwin y Andrés habrían tenido una discusión días antes, y esa situación sería el móvil del hecho de sangre.

 

Señalado

La Fiscalía le imputó a Edwin Alexánder el delito de homicidio en concurso heterogéneo con porte de arma de fuego, cargos que no aceptó. Expuso el ente acusador que Díaz Acevedo fue señalado como presunto autor del hecho por un testigo presencial a través de registro fotográfico.

 

La decisión

La Fiscalía solicitó para Díaz Acevedo privación de libertad en centro carcelario, la defensa se opuso argumentando que la declaración del testigo presencial se contradice en la descripción física del presunto asesino, ya que describe a Edwin Alexánder como un hombre blanco y de estatura baja y el imputado es trigueño y alto; además no lo reconoce como autor del delito, sino como un vecino del barrio.

Con esos argumentos, el defensor solicitó la libertad inmediata de Edwin Alexánder y de no ser así, tener en cuenta medidas menos restrictivas de la libertad o detención domiciliaria.

El Juzgado Sexto penal Municipal con función de garantías acreditó la versión del ente acusador, y por la modalidad y gravedad de la conducta, envió a Edwin tras las rejas.

La defensa apeló la decisión y además expuso que el patrullero comentó que escuchó decir a la víctima antes de morir, que eso se lo había hecho alias Kiko, al parecer refiriéndose a Edwin, pero que solo es un testigo ‘de oídas’ y no debería dársele veracidad a la versión ya que no hay testigos presenciales, por lo que no hay plena individualización y penalización.