Una prueba científica desarma cualquier testimonio o inferencia que se pueda tener en un caso; y así fue como comprobaron que el disparo que Cristian Camilo Pérez Ruiz hizo al aire no fue el mismo que se alojó en el cráneo del menor de 12 años de edad, Juan Felipe Cardona Molina, quien salió herido el pasado 25 de diciembre en el barrio El Rosal de Cuba y que murió seis días después.

En entrevista, la madre del menor dijo que cuando su hijo estaba asomado en la ventana viendo la riña, escuchó dos disparos y que al asomarse y ver a su hijo herido, también vio a Cristian Camilo con el arma larga en la terraza del tercer piso.

Por esta razón Cristian fue capturado, pues encontraron la escopeta con 5 cartuchos y una vainilla en la terraza.

En las audiencias preliminares todo estaba en contra de Pérez Ruiz, con los elementos que la Fiscalía tenía se podía inferir que el disparo de este era el que hirió al niño, la Juez lo envió para la cárcel y frente a los argumentos de la defensa dijo que tendría que ser un perito experto en balística el que desvirtuara esta hipótesis; y así fue, los resultados llegaron y se determinó que no fue el mismo proyectil, pues el que tenía alojado el menor era de carga única y el que disparó Cristian Camilo era de carga múltiple, es decir que un disparo de esta escopeta le hubiese destrozado el rostro al niño.

 

Libre

La Defensa pidió revocatoria de la medida de aseguramiento para el vigilante Cristian Camilo Pérez Ruiz la cual fue concedida por un juez de garantías, por ahora respondería por el delito de Porte ilegal de armas de fuego ya que no tenía el permiso para porte.

Por otro lado la Fiscalía deberá investigar de dónde salió el otro disparo que escuchó la madre del menor y que acabó con la vida de su hijo.