Una mirada a las relaciones laborales y sociales, tras la pandemia

Por estos días donde se vuelve frecuente la incertidumbre y surgen las preguntas: ¿Qué va a pasar con la confianza, las relaciones sociales en general, con el fenómeno de distanciamiento entre individuos? ¿El trabajo en equipo se ha fortalecido por el teletrabajo? ¿Se mantendrá un cálido ambiente laboral dentro de las empresas, al volver a los lugares y a sus actividades? Carlos Alberto Hernández Villanueva, licenciado en Ciencias Sociales, egresado de la Universidad Tecnológica de Pereira, docente de la Universidad Cooperativa de Colombia, con una trayectoria de 20 años en docencia universitaria e investigativa, entre otros estudios, contesta desde su perspectiva y experiencia, el impacto que ha tenido y tendrá la pandemia en dichas relaciones humanas y laborales.

“Indiscutiblemente este fenómeno natural presentado, finalizando los primeros 20 años del siglo XXI, y con la característica de estar viviendo la cuarta revolución industrial, fundamentada en la era digital, y avanzando aceleradamente hacia las inteligencias artificiales, venía cambiando todo el comportamiento de los seres humanos, no precisamente basado en la calidez, la confianza, el encuentro social pues el desarrollo tecnológico por el contrario había generado una situación en la que ciertos comportamientos habían venido diluyéndose; la falta de diálogo y de escucha dentro de la estructura fundamental de la sociedad, como lo es el núcleo familiar, estaba en un proceso de disminución, y en muchos casos de desaparición, afectando las relaciones; como dice el historiador y sociólogo israelí Yuval Noah Harari, “De animales a Dioses, el endiosamiento del ser humano lo ha llevado con el desarrollo tecnológico a que genere una situación de relaciones a través del mundo digital donde la presencialidad desaparece. En ese sentido este fenómeno de confinamiento se ha expresado de dos formas: La posibilidad de las familias, de recuperar sus espacios de diálogo, de conversación, de volverse a reencontrar, e incluso de resignificar sus roles, relaciones e intereses y contribuir con lo que puede dar. Manifestación positiva donde el contacto social al interior de la familia se recupera, incluso los abrazos, que fortalecen a todo ser humano”, explicó el profesional. De igual manera Hernández Villanueva, indicó que contrario a lo anterior también se evidencia otro fenómeno muy lamentablemente en las cifras de Comisarías de Familia del Área Metropolitana de Pereira, Dosquebradas, La Virginia y a nivel nacional, que es el incremento de casos de violencia y maltrato del género masculino hacia la mujer y la infancia; diferencias en las relaciones de los padres hacia los hijos; en el compartir del aprendizaje, donde el padre asume el papel de docente y no le ha sido fácil.

“Una vez superada esta situación se va a generar un proceso bastante largo, lograr agruparse nuevamente, entrar a ese contacto social; el temor a que el otro me contagie, seguramente va a perdurar. La implementación de estrategias mundiales de ir paulatinamente recuperando las actividades económicas y sociales, por la existencia latente del Covid-19, proceso generador de situaciones de distanciamiento social, que afectará seguramente durante unos 5 u 8 años, mientras perdure el virus, hasta tanto no se encuentre la vacuna, en primera instancia. La afectividad en el entorno familiar, hoy más que nunca y a partir de este fenómeno, debe resignificarse y se hace necesario que tanto en la educación como los escenarios laborales, se recupere”, expresó el licenciado en Ciencias Sociales.

Los ambientes laborales

En este sector el profesional recalcó la idea de “brindar todas las medidas de bioseguridad, para que las personas puedan desarrollar sus actividades y se puedan ir recuperando paulatinamente esas relaciones de contacto físico, donde es muy importante resaltar el concepto de solidaridad, como factor fundamental y transversal en dicho proceso, resignificando las relaciones entre los humanos, a nivel de lo espiritual, mucho más profundo, como principio y como valor. Hoy los humanos debemos sumarnos a la cooperación, al trabajo colaborativo, apoyándonos y ayudándonos, así no exista el abrazo, restablecer dichos valores que le han permitido a la humanidad, evolucionar y transformarse y que hoy en medio de esta tragedia, sale a la palestra como una de las estrategias más importantes de interacción entre todos.

Distanciamiento social

“Han emergido una serie de manifestaciones sociales muy importantes a través de la música, de manera espontánea, en los barrios, en las comunidades como medio de expresión; envío de mensajes alegres, esperanzadores, motivadores, que hagan más llevadero el confinamiento. Ha sido un medio que permite el reencuentro. En Medellín y Bogotá se han realizado teletones para recuperar fondos y recursos en dirección a garantizar una sostenibilidad y sustentabilidad básica de las personas, determinadas como grupos vulnerables; ciudades donde se refleja la solidaridad de grupos financieros, de grandes empresas. Incluso personas que al interior de su núcleo familiar, en su área o territorio en el que conviven, están desarrollando relaciones solidarias de trueque, donde uno pone el azúcar, el otro la sal, la mantequilla, el arroz, el fríjol, forma donde el distanciamiento entre comillas, se convierte en una nueva relación de conexión solidaria y de cooperación entre todos”, manifestó Carlos Alberto Hernández Villanueva.

“Seguimos reaprendiendo, si bien veníamos preparándonos en el uso de la tecnología, avanzando con las teleconferencias, el teletrabajo y el telestudio o la educación virtual, ocurre ahora una aceleración de este tipo de procesos, que en cierta medida, la humanidad en algunos sectores, ha logrado desarrollar. En el caso de Colombia, se detectan con claridad, falencias en el desarrollo de las Tic, para muchos grupos vulnerables, existe población que carece de computador, internet, Wifi, y donde no existe conectividad, necesaria para la vinculación laboral. En la medida en que se logre superar estos escenarios, desde la solidaridad, se reevalúan indiscutiblemente las relaciones humanas, más que en el trabajo con la naturaleza; en este momento hay un replanteamiento y resignificación del papel del ser humano frente a ella.  Retomando las palabras del sociólogo Harari, nos hemos convertido en los seres vivos más depredadores que ha tenido el planeta y hoy está pasando una cuenta de cobro, lo que lleva a reflexionar como va a seguir esa relación  y el respeto hacia la misma; el no masacrar a otros seres vivos, en materia de fauna y flora, de manera indiscriminada, con unos propósitos de rentabilidad excesiva, sin importar que muchas especies están desapareciendo por fines económicos: mercado del marfil, pieles, grasas, aletas de tiburón. Generan desastres ecológicos espantosos, seguramente después de salir de este fenómeno, tendrán que tomarse otras medidas estratégicas. Situación que demuestra que no somos dioses pero sí vulnerables” expresó el licenciado.

“Alguien decía que estamos en una tercera guerra mundial frente a algo desconocido, algo que no habla, además asintomático, pero que actúa y es la respuesta de la naturaleza, que ha puesto en jaque a las economías y a todos los grupos sociales a nivel mundial. Seguramente vendrán otras pandemias en la medida que se siga con esta política de depredación, pero si nosotros replanteamos esa relación con la naturaleza seguramente la situación puede ser diferente para los humanos”, afirmo el licenciado.

Trabajo en equipo

En el aspecto laboral, el licenciado explicó que se ha fortalecido en algunos escenarios, el trabajo en equipo a través del teletrabajo, de la cooperación, del diálogo y el apoyo permanente. “En el período del 2010 al 2020, el desarrollo a través de las Tic ha permitido a los seres humanos aprender a trabajar en equipo por estos medios y aprovechamiento de dicha tecnología. Hay un ejercicio más colaborativo y de apoyo, desde las empresas hacia sus trabajadores y viceversa, lo que pasa es que hay procesos en producción y agricultura que requieren de la presencialidad. En el caso de América Latina muchos procesos no se han robotizado y se requiere de la fuerza del trabajo físico del hombre, tanto en el campo como en la transformación de materias primas”, indicó Hernández Villanueva.

La reinvención

“Nos estamos reinventando, en el caso particular de las reuniones, por ejemplo laborales, han sido periódicas y altamente productivas, utilizando plataformas como Skype, Zoom Meeting, entre otras, generando escenarios de encuentros permanentes, procesos cualificados, que permiten la interacción permanente y la comunicación tanto a nivel educativo como empresarial, incluso fomenta las relaciones familiares, para que no se pierdan, ni se diluyan”, dijo el profesional.

¿Qué pasará con las reuniones sociales?

En este aspecto el licenciado indicó que en materia de conciertos, el mundo también se reinventa y resaltó el ejemplo de grandes figuras musicales, exitosas a nivel mundial, que rompieron fronteras para llevar un mensaje de fe y esperanza y recolectar fondos para la población vulnerable, con el interés de generar unos espacios donde se expresa la solidaridad. “Las fiestas, por obvias razones no se podrán hacer por un largo período de tiempo, pero las manifestaciones espontáneas de los cantantes o grupos musicales, vale la pena resaltar el trabajo realizado en medio de la dificultad por la Policía Nacional en diferentes ciudades del país, cuando llegan con sus orquestas a generar puntos de encuentro en las diferentes localidades y comunidades, llevando mensajes alentadores a través de la música. Encuentro familiares virtuales, a través de las tecnologías con diversidad de celebraciones. Indiscutiblemente al final, la naturaleza reta, ante la ruptura y creación de otros paradigmas, lo cual ha generado la transformación y el cambio forzado en la cotidianidad de las organizaciones empresariales, implica fortalecer los desarrollos tecnológicos y seguramente avanzar aún más en las inteligencias artificiales, que hoy van a estar al servicio de los seres humanos para fortalecer dichos procesos”, concluyó el licenciado en Ciencias Sociales.

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Carlos Alberto Hernández Villanueva, licenciado en Ciencias Sociales, egresado de la Universidad Tecnológica de Pereira, docente de la Universidad Cooperativa de Colombia, con una trayectoria de 20 años en docencia universitaria e investigativa, entre otros estudios.