El terremoto dejó una herida profunda en la infraestructura religiosa y administrativa que está constituida por edificaciones que cuentan la historia de cada comunidad de titanes históricos que construyeron obras de arte.
La Diócesis tiene un total de 147 edificaciones en todo su territorio, cabe recordar que también hacen parte los templos de municipios como Riosucio, Supía, Anserma, Belalcázar, Marmato, Risaralda, San José y Viterbo del departamento de Caldas.
Para conocer de primera mano la información sobre el estado y las decisiones que se tendrán que tomar en el corto plazo, se consultó al padre Víctor Daniel Ángel, director de Comunicaciones de la Diócesis y al padre Behitman Alberto Céspedes De los Ríos, coordinador del Comité de Reconstrucción.
Panorama general
Lejos de limitarse a la evaluación de daños materiales, la respuesta de la Iglesia se ha estructurado bajo un enfoque integral decretado por el señor obispo Nelson Jaír Cardona, en el que se prioriza la estabilidad laboral de los empleados, la asistencia humanitaria y la seguridad física de la feligresía. “Son 47 templos e instituciones seriamente afectados y 27 en estado grave”, informa el padre Víctor.
La Diócesis de Pereira ha tenido que reaccionar con rapidez frente a esta emergencia multisectorial, ¿cómo se organizó la Iglesia para dar respuesta a los diferentes frentes afectados? «Desde el momento en el cual asumimos la tragedia en nuestra Diócesis, el señor obispo junto a una comisión crearon el Comité de Contingencia Diocesana para responder adecuadamente a todas las necesidades que surgieron. Este comité opera a través de cuatro frentes específicos: el Comité de Reconstrucción, el Comité de Ayudas humanitarias, el Comité de Seguros y Pólizas, y un comité encargado de evaluar las realidades del trabajo para garantizar que no se despida a ningún empleado en medio de estas circunstancias”.
El padre Óscar Gutiérrez debió trasladar el Banco de Alimentos a su parroquia San Marcos evangelista, ubicada en Santa Isabel, Dosquebradas.
«Un templo no es solo arte o valor económico, es el reflejo de la consagración de un pueblo que lo levantó con rifas, empanadas, amor y lágrimas».
El corazón espiritual de la ciudad
La Catedral de Pereira aunque no colapsó, genera preocupación. ¿En qué estado se encuentra y qué medidas se tomarán? «Nuestra Señora de la Pobreza no sufrió daños estructurales graves en sus muros, pero sí quedó muy afectada en la parte de la cubierta del templo, como bien se sabe. La catedral cuenta con un entramado de madera muy antiguo que fue minuciosamente revisado por expertos durante estas semanas de contingencia para evaluar los riesgos de desprendimiento. Actualmente tenemos habilitada para los fieles la nave central, por lo que la comunidad puede reunirse a celebrar su fe, pero la revisión técnica será continua y nos obligará a desplazarnos internamente en el futuro. De hecho, les hemos dicho de forma muy sincera a los fieles que deben llevar sombrilla al templo, porque la cubierta está tan comprometida que si llueve nos vamos a mojar”.

Reto técnico y patrimonial
Un comité respaldado por la academia local y expertos nacionales trabaja a contrarreloj para rescatar el patrimonio histórico y cultural. Padre Behitman, liderar la reconstrucción física de decenas de templos es una tarea monumental. «El trabajo que se viene es sumamente arduo, bajo el direccionamiento del señor obispo, hemos establecido que el centro absoluto de toda nuestra labor es la reconstrucción de la persona. Antes que los ladrillos, nos interesa la integridad de la vida y el tejido social de nuestros fieles. Para este reto, nos estamos asesorando de forma muy seria con un equipo de ingenieros, arquitectos y expertos de la Universidad Católica de Pereira, quienes nos acompañan en la elaboración del balance general de daños y en el diseño de metodologías de reconstrucción que preserven el decoro, el arte y la dignidad de cada espacio».
El templo de Claret y la Curia
En el imaginario colectivo generó revuelo el pensar que desaparecen. ¿Cuál es la realidad? “Claret es un símbolo de Pereira, forma parte del arraigo emocional de los pereiranos y entendemos la conmoción. La primera reacción intuitiva ante daños severos suele ser pensar que hay que demoler o implosionar. Sin embargo, trajimos una comisión de expertos desde Medellín y de otras partes del país para realizar un estudio patológico profundo. El concepto técnico preliminar nos da esperanza, existen posibilidades reales de salvar la estructura mediante reforzamientos estructurales artesanales e inyecciones de fibra de carbono. La directriz inicial es clara: vamos a salvar todo lo que se pueda salvar, protegiendo el patrimonio artístico e histórico de la ciudad. No tomaremos decisiones a la ligera ni ordenaremos demoliciones sin un análisis riguroso de los patólogos e ingenieros que verdaderamente conocen los límites de las edificaciones. En cuanto a la Curia, lamentablemente es un caso de los más complejos, las afectaciones en esta edificación patrimonio histórico, son extremadamente serias. Hemos sostenido varias reuniones de evaluación y aunque no se ha tomado la última palabra, los ingenieros nos advierten que realizar un reforzamiento total en un inmueble tan afectado costaría todos los millones del mundo. Lo más probable es que debamos intervenirla totalmente y que la actual edificación de la Curia no vaya más».
El Vaticano
Al ser una crisis que supera las finanzas locales, ¿ha existido algún puente de comunicación con el Vaticano? «Como Iglesia Universal, lo que ocurre en cualquier rincón del mundo es conocido por el santo padre. El Vaticano solicitó formalmente un informe detallado sobre el estado de nuestros templos, el cual ya fue enviado por el señor obispo para activar los canales de asistencia que la Santa Sede dispone ante tragedias globales. El reto es que no somos la única región afectada, en el país hay 15 departamentos con emergencias y templos comprometidos”.
“Los templos son esenciales porque no son simples salones de reunión de personas, son lugares sagrados donde nuestra gente vive, expresa y comparte su fe”.



