Desarrollo humano y aprendizaje activo, crucial en la educación

Como lo hemos dicho en ediciones anteriores, la medida de distanciamiento social como requisito para proteger la población del coronavirus, ha llevado al cierre temporal de las clases presenciales de los colegios en todo el territorio nacional.

Esta medida ha llevado tanto a educadores como a padres de familia a cambiar los métodos de enseñanza. En este sentido, el desarrollo de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), dio paso para los colegios un sinnúmero de posibilidades, ya que eliminan al tiempo y a la distancia como un obstáculo para enseñar y aprender, este nuevo sistema es llamado e-learning.

No obstante, no se puede esperar a que los niños que vienen de un sistema de educación presencial, de un momento a otro aprendan a aprender en el sistema no-presencial, por ello se debe tener presente factores como el desarrollo humano.

Se ha evidenciado a lo largo de estos 6 meses que, durante este nuevo proceso de adaptación a la educación a distancia, es probable que los niños y jóvenes hayan sentido preocupaciones y aún que pasen por situaciones de estrés, por lo cual es importante que exista un continuo apoyo emocional para el estudiante y la familia.

Una tecnología de punta no será suficiente para lograr resultados de aprendizaje exitosos si no existe un proyecto pedagógico que motive al estudiante.

De allí que los departamentos de desarrollo humano de las diversas instituciones deben desplegar todas las estrategias de dirección de grupo y consejerías, monitoreando diariamente la situación de cada niño con la información que reciben de los profesores.

Rol de los padres y madres de familia

Dentro de este nuevo contexto de aprendizaje virtual, el rol de los padres de familia toma también un papel fundamental, no se trata de que supervisen al joven sino de acompañarlo durante su proceso de adaptación a estas nuevas plataformas de enseñanza.

Es por esto que, para lograrlo, es importante que celebren los éxitos académicos y no académicos de sus hijos durante las clases y que mantengan viva su disposición para el aprendizaje, ya sea garantizando que tengan los materiales de trabajo a la mano o que estén vestidos para la jornada de trabajo, por ejemplo.

Entorno de trabajo virtual

Este debe estar a su vez complementado por un ambiente físico que permita la concentración y que favorezca los procesos de enseñanza. En este sentido, es importante ampliar el espacio de aprendizaje más allá de la pantalla del computador, espacios como la alcoba o el estudio se convierten en el salón de clases y en los lugares para estar focalizado, y los demás espacios de la casa son entonces de “tiempo libre”. Inclusive con los niños pequeños se puede trazar una línea o poner una cinta de colores.

El uso de la tecnología depende de varios factores

En cuanto al internet y la tecnología, su intensidad de uso variará según el grado y la edad del estudiante. Esto sucede porque los alumnos más grandes cuentan con la ventaja de ser “nativos digitales” y para los problemas técnicos o de plataformas, no necesitarán de mucho apoyo. En contraste, para el caso de los más pequeños existe una doble dificultad, el factor tecnológico y el factor presencial de la relación alumno-profesor, por ello los padres de familia tendrán que acompañar estos procesos de manera más cercana.

En este sentido, metodologías como el aprendizaje activo toman un gran valor, ya que el estudiante no se limita únicamente a escuchar al profesor, por el contrario, se le invita a participar de manera continua y a poner en práctica todas sus ideas y reflexiones.

Los planes de e-learning deben diseñarse con espacios virtuales donde haya oportunidad para la interacción social con los profesores y otros compañeros de clase, buscando estimular el pensamiento de los alumnos a través de actividades basadas en la toma de decisiones, la indagación e investigación, la resolución de problemas, la experimentación y el pensamiento crítico.