¿Cómo garantizar la seguridad de los más consentidos de la casa durante los viajes?

En el año 2001, a través de la Ley 724, el Gobierno de Colombia institucionalizó el “Día del Niño”, con el propósito de llevar a cabo diferentes actividades en el mes de abril para promover los derechos y garantizar el bienestar de la primera infancia; avanzando de manera conjunta en la sensibilización de la familia, la sociedad y el Estado en su obligación de asistir y proteger a los niños y niñas del país.

En este contexto, los conductores juegan un papel muy importante, pues como máximos responsables de la seguridad e integridad de los niños y niñas a quienes transportan en sus vehículos, están en la obligación de cumplir con todas las medidas de precaución exigidas por la Ley para prevenir accidentes que puedan poner en riesgo el bienestar tanto físico como emocional de sus pequeños tripulantes.

Por esta razón, en el mes de los niños, vale la pena tener en cuenta los siguientes consejos para viajar seguros, tranquilos y con la mejor energía junto a los amados infantes.

  • La comodidad primero

Aunque parezca increíble, uno de los factores que más influye en el comportamiento de los niños dentro del vehículo, es la comodidad. Por eso, es recomendable que vayan con ropa cómoda, ligera y, sobre todo, adecuada a la temperatura interior del auto. Sin embargo, aún en temporadas de lluvias, no se aconseja que los niños viajen con abrigo y/o ropa voluminosa, pues está comprobado que esto disminuye la efectividad de los elementos de seguridad pasiva tanto en niños como también en adultos.

  • Cinturón de seguridad

Según un reciente estudio de la Organización Mundial de la Salud, los accidentes de tránsito son la segunda causa de muerte en los menores entre cinco y catorce años. Un estremecedor dato que revela la necesidad y el deber que tienen los conductores de aplicar las normas de tránsito correspondientes con tal de proteger la vida y la integridad de los niños a quienes transportan.

Aunque todos los pasajeros del vehículo, sin excepción alguna, deben llevar puesto el cinturón de seguridad antes de que el carro arranque, los niños menores de 2 años deben viajar siempre en la parte trasera del vehículo mirando hacia atrás y en su propia silla de retención, para prevenir lesiones en su cuello en caso de cualquier posible choque, de acuerdo con el artículo 82 del Código Nacional de Tránsito. Actualmente pasó el primer debate un proyecto de ley que obligaría a la instalación de estas sillas de seguridad en los vehículos, buscando fomentar su uso y adecuada instalación buscando reducir la mortalidad en un 90% de los niños en accidentes de tránsito.

  • Reglas de comportamiento claras

En principio puede parecer una contradicción, pero para proteger y garantizar los derechos de los niños, a veces hay que recordarles que deben cumplir con una serie de normas y/o deberes básicos, con el fin de prevenir posibles accidentes que puedan poner en riesgo su bienestar físico y emocional. Por ejemplo, en el caso de los conductores, es aconsejable que antes de iniciar un viaje por carretera en compañía de menores de edad, se asegure de dejarles muy en claro las respectivas reglas de comportamiento dentro del auto, para evitar situaciones que puedan comprometer su concentración destreza al volante.

  • Tener una buena batería

Los niños y los carros no suelen ser muchas veces la mejor combinación, especialmente cuando de viajes largos se trata. Por eso, para evitar situaciones incómodas al interior del vehículo que puedan molestar al conductor, lo más recomendable es mantener ocupados y/o distraídos a los niños con diferentes opciones de entretenimiento, que van desde las más convencionales (juguetes que no impliquen movimientos bruscos) hasta las más actuales (canciones de su playlist favorita y películas infantiles en el reproductor multimedia del carro).

Para lograrlo, es necesario contar con una batería en buen estado (respaldada por una marca reconocida), que garantice un correcto funcionamiento del sistema eléctrico del auto, para que los niños puedan ver y escuchar las películas y las canciones que más les gustan, sin poner en riesgo los demás elementos primordiales del vehículo, como el encendido del motor, las luces y el aire acondicionado.

  • Ser un buen ejemplo al volante

Según la organización Traffic Psychology International, los padres son generadores de conductas y su comportamiento en la vía (como conductores especialmente) tiene mucha influencia en los niños. “Aunque un pequeño muestre o no interés por la conducción, reconoce el modo en que sus padres y demás conductores se enfrentan al sistema social del tráfico, lo que significa que puede asimilar un comportamiento al volante sin prestarle atención», asegura la entidad.

Ahora el turno es para las mascotas

Es importante que las mascotas estén siempre atadas, no solo para evitar que se desplacen y comprometan la estabilidad del vehículo sino también para protección del animal. Ante una frenada brusca a altas velocidades el animal, por más chico o liviano que sea, multiplica su masa convirtiéndose en un proyectil y en caso de impacto no solo podría lastimarse sino también herir a los ocupantes del carro.

Medidas a implementar

Es importante llevar siempre atada a su mascota y con doble correa. Los animales nunca deben estar sueltos o en brazos de una persona por más que su tamaño sea pequeño.

En el caso de los perros, los conductores también pueden optar por colocarle al animal un arnés acolchado que le permite al canino tener cierta movilidad en el asiento y ante una frenada brusca o un accidente, el arnés sujeta el cuerpo del perro al asiento trasero.

Los animales siempre estén hidratados. Los viajes pueden demorarse, mucho más si se presenta algún imprevisto, por lo que es indispensable contar con agua fresca para su mascota.

Según Kantar World Panel, 3’692.365 millones de hogares colombianos tienen animales de compañía, de los cuales el 60,3% tienen perro, 22,3% gato y 17,4% tienen ambos.

Otro punto importante es que en el caso de los perros no coman antes de viajar. Aunque no todos se marean, muchos se descomponen y suelen ser propensos al vómito por lo que se recomienda que el animal no ingiera alimentos por algunas horas previo a subirse al automóvil.

Es fundamental que cada cierta cantidad de kilómetros o cada dos horas los conductores se detengan a un costado de la ruta para que el perro camine, se relaje y haga sus necesidades.

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