Aprenda a reutilizar empaques y envases en los hogares

Desde casa millones de familias pueden contribuir con la reutilización de ciertos elementos que pueden ser de gran utilidad y que no serán desechados dando paso a una acumulación de objetos que en últimas terminará aumentando los niveles de contaminación y residuos sólidos.

Es de suma importancia entender la gran responsabilidad que tienen las empresas y multinacionales no solo con emprender campañas y concienciar, sino con planear buenas estrategias para que estas hagan una contribución significativa desde sus quehacer empresariales a la disminución de la contaminación, más allá de visibilizar campañas de responsabilidad ambiental las cuales son fundamental hoy en día en las empresas.

En Colombia se reutiliza solo 16,5% de 12 millones de toneladas de residuos sólidos que se recogen al año. Además, se consumen alrededor de 24 kilos de plástico por persona anualmente. De esa cifra, el 56% es de un solo uso, es decir, envases y pitillos, entre otros, de acuerdo con datos del Ministerio de Ambiente.

Cuidado del medio ambiente

Las empresas en el país tienen la obligación de recuperar 10% de los envases y empaques de plástico, cartón y vidrio que ponen en el mercado nacional en 2021. El porcentaje subirá al 30% en 10 años, como lo dice la resolución 1407 de 2018. Estas metas se alcanzarán con la vinculación de toda la cadena que conforma el consumo, desde hogares, empresas, oficinas de trabajo y Gobierno.

Cabe mencionar que el país cuenta con 321 rellenos sanitarios que tendrán una vida útil hasta el año 2024. Ante ello, empresarios, industriales y los hogares colombianos tiene un compromiso con el medio ambiente y con el aprendizaje sobre la separación de los productos plásticos, de vidrio, papel y cartón que usa en casa o en otros espacios.

Según un representante de Atica, empresa líder en la gestión integral de residuos sólidos aprovechables y peligrosos, aceites y aguas, “las buenas prácticas tienen beneficios positivos, como: preservar los recursos naturales, disminución de la contaminación, ahorro de energía y dinero”.

ABC para contribuir con la reutilización de papel, cartón, vidrio, plástico, madera y metal.

A) Se debe implementar el sitio de recolección de residuos, agregando cestas con bolsas de colores específicos, la blanca, verde y negra. La primera es para residuos aprovechables como: papel, cartón, vidrio, plástico, madera y metal, la segunda es usada para residuos orgánicos como restos de comida y la tercera es para no aprovechables, material contaminado, papel higiénico o servilletas. Si no cuenta con estas bolsas de colores puede usar otras, pero debe marcar según el material que lleva para que el personal de reciclaje identifique.

B) Recuerde que cada empaque o envase se debe separar para ser depositado en el contenedor correspondiente y no puede tener residuos de su contenido. Se puede hacer un lavado en casa, por ejemplo, de envases de lácteos, gaseosas u otras bebidas.

C) Reducir el tamaño de los materiales si es posible, para disminuir el volumen, o intente reutilizar en alguna parte del hogar, para darle una segunda vida útil a los materiales.

Es importante involucrar a toda la familia para generar conciencia, lo que garantiza que las nuevas generaciones crezcan con el hábito de separación de residuos y su adecuado aprovechamiento.

El Ministerio de Ambiente ha reiterado que los recursos hídricos son algunos de los que se verán más afectados en Colombia en un 50% si no se manejan de forma adecuada los envases y empaques.

Por ello el llamado es a comprender que los ecosistemas, el agua y el aire son elementales para la vida humana, animal y vegetal de la cual se extraen los alimentos. Del cuidado de todo, dependerá la preservación del medio ambiente y de la vida misma.

Si no se recicla aumenta la contaminación, por ende la acumulación de basura y así mismo se incrementan los gases de efecto invernadero con consecuencias irremediables para el medio ambiente.

Residuos peligrosos en hospitales

Los residuos peligrosos que provienen de los sectores de servicios, hidrocarburos, hospitalario, industria en general, e incluso domicilios, entre otros, se consideran fuente de riesgo para la salud y el medio ambiente, por ser corrosivos, reactivos, explosivos, tóxicos, inflamables, infecciosos o radiactivos en toda su cadena de gestión desde su generación, almacenamiento, transporte, tratamiento y disposición final.

Es necesario capacitar a profesionales en medicina y enfermería y al personal administrativo y operativo, responsable de la gestión integral de los residuos, sobre las consecuencias que genera en la salud, el medio ambiente y los entornos físicos la contaminación cruzada que resulta cuando no se realiza una correcta clasificación, manipulación y separación del material peligroso del no peligroso, de acuerdo con lo dispuesto en la norma.

Así mismo es vital revisar las áreas destinadas al almacenamiento de residuos hospitalarios para confirmar su correcta identificación y señalización, su fácil limpieza, desinfección y su acceso restringido; sumado a que cuenten con cubiertas de protección del sol y la lluvia, un tamaño adecuado de almacenamiento y, en algunos casos, con refrigeración.

Entre los consejos clave está no olvidar que los residuos hospitalarios se separan, embalan, envasan, etiquetan, rotulan y almacenan en contenedores rígidos o bolsas, acorde a sus características físicas, químicas y de peligrosidad.

Asimismo, el óptimo manejo de los residuos hospitalarios continúa con el traslado de las bolsas, las cuales se deben desplazar preferiblemente en contendedores para evitar que se arrastren en suelos. Fundamental contar con matrices de identificación, evaluación y valoración de riesgos SST y Ambiental y ejecutar acciones para minimizar su vulnerabilidad y criticidad, todo en concordancia con lo dispuesta en la norma ambiental y sanitaria que reúne las actividades del sector salud.

Las cifras

En Colombia se ha presentado un aumento en la generación de residuos peligrosos de 281.662 toneladas en 2012 a 635.518 toneladas en 2018, según el más reciente informe nacional de residuos peligrosos Respel del Ideam.

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