Fibrosis Pulmonar, un asesino silencioso

Se estima que cerca de 3 millones de personas a nivel mundial entre 40 y 70 años, generalmente hombres, las principales víctimas de esta patología la cual día a día les roba el aliento y la esperanza de vida.

La fibrosis pulmonar idiopática es una enfermedad agresiva, crónica, progresiva e irreversible que afecta los pulmones, sobre todo a pacientes adultos mayores de 60 años en adelante.

Esta condición se define como una cicatrización progresiva o engrosamiento de los pulmones y aunque hasta el momento no se ha encontrado una causa conocida, los pacientes que ha tenido antecedentes de tabaquismo han sido los más propensos a padecerla.

“Generalmente el paciente puede tener predisposición genética y hay situaciones que también tiene que ver el envejecimiento pulmonar, como son las exposiciones que pudo haber tenido el paciente a lo largo de su vida, sobre todo al tabaco, pero también a algunos tóxicos inhalantes, también exposición a metales pesados y otras exposiciones laborales que favorecen el desarrollo de la enfermedad”, explicó la neumóloga argentina María Laura Alberti.

El diagnóstico y tratamiento

Debido a que es una enfermedad silenciosa que va avanzando de manera progresiva su diagnostico se dificulta lo que hace que se convierta en una problemática de salud, sus episodios de agravamiento respiratorio agudo, suelen provocar la muerte del paciente en pocos meses.

Es por eso que se hace pertinente iniciar con el tratamiento lo antes posible ya que aunque no es curativo, retrasa la el progreso de la enfermedad y se brinda una mejor calidad de vida al paciente.

Para llegar a su diagnóstico es necesario que el profesional en salud esté atento a los episodios y síntomas que presente el paciente, por lo que se hace pertinente realizar un examen en donde se verifique el sonido de los pulmones, acompañado de una tomografía y una aspirometría.

“Aquí radica la importancia de concientizar sobre la gravedad de la enfermedad y lo atento que se debe estar a los síntomas que de a conocer el paciente y poder iniciar con el tratamiento adecuado de la enfermedad” agregó la doctora.

Actualmente, solo el 50% de los pacientes que sufren de FPI en Colombia son diagnosticados de forma acertada debido a que esta enfermedad comparte sus síntomas con otras patologías respiratorias tales como el asma, la EPOC o la insuficiencia cardiaca. Como resultado, el proceso de diagnóstico se torna complejo, y se puede llegar a extender por varios años debido a que requiere la intervención de un equipo interdisciplinario de expertos, entre ellos Neumólogos, Radiólogos y Patólogos.

Debido a que es una enfermedad que no tiene cura, los medicamentos que hacen parte del tratamiento que se aplica a quien la padece, retrasa la cicatrización de lo órganos y se hace pertinente realizar el diagnostico oportuno con el fin de que el paciente puede ser opcionado a un trasplante de pulmones que sería la única manera de encontrar una cura a esta enfermedad. De igual forma como en la mayoría de los casos se presenta en paciente con avanzada edad el trasplante tampoco sería una opción pues se incrementa la posibilidad que no sea exitoso el proceso.

Sintomatología

Quienes tienen la patología comúnmente presentan:

·Dificultad para respirar (en un primer momento solo durante la actividad física)
·Tos seca y áspera persistente.
·Respiración rápida y superficial.
·Pérdida de peso gradual involuntaria.
·Cansancio y sensación de malestar general.
·Dolor muscular y articular.
·Deformación de las uñas de las manos y de los pies (llamada acropaquía).
·Ruidos respiratorios anormales (llamados crepitaciones) durante la auscultación de los pulmones

Consecuencias
La fibrosis causa que los pulmones vayan perdiendo flexibilidad, provocando que las personas que la padece tenga dificultades para respirar de manera permanente y por lo tanto una disminución de la cantidad de oxígeno que reciben los pulmones y que envían al resto de los órganos y tejidos.