Durante más de 30 años, Makro ha construido una relación cercana con Colombia y con las comunidades en las que hace presencia. Ese recorrido ha implicado generar vínculos con clientes, colaboradores, proveedores, aliados y organizaciones sociales, y acompañar las dinámicas y necesidades de los territorios donde está presente.
Esta trayectoria cobra especial relevancia en momentos en los que las regiones enfrentan situaciones que requieren solidaridad y capacidad de respuesta. En las últimas semanas, tras el evento sísmico registrado el pasado 10 de agosto, Makro ha mantenido su compromiso de acompañar a las comunidades afectadas y de contribuir, desde sus posibilidades, a los procesos de recuperación. Como parte de esta respuesta, Makro ha concentrado esfuerzos en apoyar a las comunidades afectadas, con acciones que han beneficiado especialmente a Cali y Dosquebradas, dos de las regiones impactadas. La compañía habilitó a nivel nacional la posibilidad de realizar donaciones en sus cajas, en efectivo o con tarjeta y sin monto mínimo. El 100 % de los recursos recaudados es destinado a la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia (ABACO), organización encargada de canalizar estos aportes hacia las personas y comunidades que más los necesitan.
A estas contribuciones se sumaron acciones desarrolladas directamente por Makro y sus aliados. Entre ellas, la compañía destinó 90.000 litros de agua y, como parte de su apoyo a la población afectada en las diferentes zonas impactadas, incluyendo Cali y Dosquebradas, continúa con el proceso de entrega de 6.100 kits de aseo, 5.000 canastas básicas, 1.200 bultos de alimentos para mascotas y 5.000 pacas de pañales. Asimismo, destinó 1.000 litros de agua para apoyar a las personas afectadas por los incendios en El Espinal, Tolima.
En Risaralda, este compromiso también se reflejó en la gestión realizada frente a la situación de Makro Dosquebradas. Luego del sismo, la compañía tomó la decisión de suspender temporalmente la atención en esta tienda como medida preventiva, mientras se adelantaban las evaluaciones, labores de limpieza, organización y adecuaciones necesarias para garantizar condiciones apropiadas para clientes, colaboradores y proveedores. Aunque no se evidenciaron afectaciones estructurales de fondo en la edificación, la prioridad fue contar con todas las garantías antes de retomar la actividad. Durante este proceso, Makro mantuvo comunicación con las autoridades locales y agradeció el acompañamiento de la Alcaldía de Dosquebradas y de las entidades encargadas de atender la emergencia.
El 19 de agosto, después de completar las labores requeridas y verificar las condiciones del establecimiento, Makro Dosquebradas reabrió sus puertas, retomando la atención a los habitantes de la zona. La reapertura representa un paso más dentro de la recuperación de la operación y, al mismo tiempo, reafirma la intención de la compañía de continuar haciendo parte de la vida económica y social de esta región.
La respuesta ante esta situación se suma a una historia en la que Makro ha buscado construir relaciones sostenibles con los territorios donde opera. Desde el trabajo cotidiano de sus equipos hasta las iniciativas desarrolladas junto con clientes, aliados y organizaciones sociales, la compañía continúa fortaleciendo una presencia que entiende el valor de estar cerca de las personas y de responder a las necesidades que surgen en cada región.



