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jueves, abril 25, 2024

La Hora del Planeta 

La primera Hora del Planeta fue en Sídney, Australia, un sábado 31 de marzo de 2007, fecha en la que más de 2 millones de personas apagaron sus luces durante una hora para mostrarle al gobierno su preocupación por el cambio climático. 

El evento anual organizado por la organización WWF (World Wide Fund for Nature) desde su inicio, ha evolucionado en uno de los movimientos medioambientales más influyentes a nivel global, congregando a millones de individuos en más de 190 países y territorios. Este evento se dedica a sensibilizar y motivar a la acción respecto al cambio climático y la pérdida de biodiversidad, dos desafíos capitales que plantean graves amenazas tanto para la humanidad como para el equilibrio del ecosistema terrestre.

Juan Mauricio Castaño Rojas, Profesor Asociado de la Facultad de Ciencias Ambientales de la Universidad Tecnológica de Pereira, ofrece una visión detallada sobre la gestión de recursos hídricos y los desafíos que enfrenta la ciudad en cuanto al suministro de agua y su impacto ambiental.

Nevado, Laguna y Río Otún, sistema llamado Cuenca Hidrográfica

“Una cuenca hidrográfica se puede ver como una suerte de recipiente donde la lluvia que cae en él, se conduce a sitios donde almacenan que puede ser hielo, la nieve – que puede ser la Laguna del Otún cuando se derrite esa nieve o cae lluvia que se llena – y el río que es la arteria por la que toda esa agua se va recogiendo para llevarlo a un punto llamado desembocadura.» inicia explicando Castaño. 

A pesar de la indiscutible belleza, la Laguna del Otún enfrenta un desafío de deterioro ambiental.

Dice que el papel que cumple es relativo, por ejemplo si bien se ha dado deshielo en la parte alta del Nevado de Santa Isabel, no toda el agua que llega a la desembocadura proviene del deshielo, porque en el resto de la cuenca también llueve, también escurre agua por la superficie hacia el río o se infiltra en el suelo y luego superficialmente el agua se conecta con el río.

«Entonces el agua que vemos en el río básicamente es la suma de toda la lluvia que ha caído en la parte alta, cuando había nieve y glaciares en los glaciares, que se derretía, ya no hay en la cuenca del otún glaciares, la que escurren esa zona y se almacena en la laguna de Otún, pero se va soltando un poquito. Y de ahí hacia abajo toda la que cae en el bosque, y la que cae en Pereira eso es como una suma de corrientes, pero dependen de que haya lluvia y también depende de que el suelo actúa como una esponja que la almacena”.

Indica que podríamos suponer que entonces si el agua del río es solo porque llueve entonces cuando no llueve, no hay agua, no, queda agua en el suelo y esa agua se va conduciendo superficialmente como si fuera una esponja hacia el río entonces el suelo actúa como una zona de almacenamiento de agua que permite que en veranos prolongados no se sequen de todos los ríos».

¿Cuál sería el riesgo actual que correría Pereira por falta de agua?

“Nosotros por datos históricos no hemos estado en una condición que nos diga que no hay agua suficiente para atender la necesidad de agua de la ciudad. Han habido temporadas como este enero que el río baja y se acerca a unos límites, el balance hídrico es cuánta agua tiene el río y cuánta agua necesito. En el caso de Pereira se necesita agua para acueducto en Pereira, un poquito para Dosquebradas y agua para generación de energía, pero cuando el río está muy bajito y está en mucho verano, la energía no se genera, o sea, se privilegia que haya agua para consumo humano”.

Detalla que también hay otra porción de agua que se le tiene que dejar al río, el río no puede quedar seco porque se le extrajo toda el agua, entonces cuando se suma esos consumos de agua que necesita Pereira y Dosquebradas y el agua que debe quedar en el río, entonces llegamos en un punto donde estoy muy cerca a no cumplir con eso, pero la ciudad no ha llegado a una condición crítica que implique que haya que hacer racionamientos.

PETAR: Un proyecto crucial para la sostenibilidad del agua en Pereira

«Es un tema que está técnicamente bien definido, la ciudad planteó la ubicación en el sitio que se puede, por gravedad va hacia la zona baja y el único sitio en la cuenca del Otún es donde está planeada la Petar, no hay otra opción que resulte realmente viable. Como cualquier obra de infraestructura tiene impactos que se pueden mitigar, el tema creo entiendo yo que dónde está trancado el asunto es en tener la viabilidad financiera y la financiación total de la infraestructura y por supuesto que cualquier ciudad debería tener su sistema de tratamiento de aguas, porqué del río tomamos un agua de buena calidad y el agua debería estar en excelente calidad después de que pasa por la ciudad.»

La entrevista con Juan Mauricio Castaño Rojas destaca la complejidad de la gestión del agua y la importancia de adoptar enfoques holísticos y sostenibles para enfrentar los desafíos ambientales y financieros que enfrenta Pereira

 

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