Luis García Quiroga
Columnista

Aunque pareciera que la política no es lo primero en una sociedad, porque sí o porque no, todo depende de la movida política. Los que lo saben o lo intuyen, quieren, por ejemplo, entender el momento de lo que está pasando y cocinando en la política local con las candidaturas a alcaldías y gobernación.

 

Lo más importante en la vida, es entender. Y poco a poco vamos entendiendo que si queremos más calidad en el aire que respiramos, más seguridad en las calles, mejores vías y menos trancones; si nos duele que se roben la plata de los impuestos, todo eso, depende de la política y de la calidad de gobernador, de alcalde, concejales y diputados que elijamos en la próximas elecciones.

 

Igual en el entorno nacional, queremos entender para dónde va la polémica decisión política del presidente Duque de objetar aspectos clave del Acuerdo de Paz.

 

En política internacional, por ejemplo, la clase política recibe el rechazo de los jóvenes que siguen a Greta Thunberg, la chica de 16 años de edad que cada viernes hace un plantón frente al parlamento sueco acusando a los políticos de no actuar contra el cambio climático. No sería raro que los nuestros protesten contra políticos y gobernantes por no evitar la indignante deforestación, contaminación del aire y el agua, porque todos respiramos el mismo aire y bebemos de la misma fuente. No estaría mal un “Fridays por el río Otún”, o “Contra los buses chimenea”.

 

En todo caso, el “Fridays For Future” de Greta, las objeciones de Duque y las candidaturas locales son prueba palmaria de que la política es una larga línea con muchas curvas. Son las curvas de las expectativas, problemas o situaciones que nos benefician o nos perjudican porque querámoslo o no, son los políticos quienes toman las decisiones. De allí la importancia de la política y de mejorar la cultura política, para no morir en el intento de entenderla.

 

En Risaralda ya hierve el clima político y pese a la crisis de confianza de la gente en la clase política, cada vez más se entiende que en el foco abstracto del poder, está la clave para determinar la calidad de vida. Que pocas cosas como la corrupción de los poderosos, atentan contra la calidad de vida. Ello explica que con 150 mil votos, Pereira haya superado el umbral en la Consulta Nacional Anticorrupción del 26 de agosto de 2018, las elecciones más limpias de la historia, en las que, con 12 millones, la anticorrupción sacó más votos que el Presidente de la República.

 

Deberíamos entender lo que recién dijo el analista político Hernando Gómez Buendía: “El pueblo soberano no debe prescindir de los políticos, lo que tiene que hacer es elegir muy bien a sus políticos”. Entendido breve, bueno y sustancioso.

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