Hay muchas preguntas sobre el uso de los vapeadores. ¿Será que aunque no genera humo hace daño?, ¿Será que ayuda a disminuir el consumo de cigarrillo tradicional?, ¿Será adictivo?

Para los expertos lo que empezó como una moda se está conviertiendo en un peligro silencioso que tiene efectos en dos dimensiones. La primera a nivel de salud pública porque el consumo enferma tanto al fumador activo como el pasivo. La segunda a nivel ambiental porque aunque los productos usados tengan fragancias dulces como manzana, canela o limón, lo cierto es que también contaminan.

Escuchamos docenas de frases peligrosas que nos inivitan a romper los mitos que tiene este tema. “Muchos tienen la falsa creencia de que esos dispositivos son inofensivos porque generan vapor y no humo, huelen rico, no les deja mal olor en la ropa, pelo y boca, se pueden llevar en cualquier bolsillo, tienen diseños atractivos y supuestamente sirven para dejar de fumar”, asegura Laura María Rincón Aljuri, Directora de Bienestar de la Vicerrectoría de Promoción y Desarrollo Humano de la Universidad de La Salle.

Según el Ministerio de Salud y Protección Social, al día 88 personas pierden la vida por causas derivadas del tabaquismo, así mismo investigaciones señalan que sustancias de los cigarrillos electrónicos contienen partículas tóxicas o cancerígenas en niveles tan altos como el cigarrillo tradicional.

Respecto a la falsa creencia de que es la mejor opción para dejar de fumar, un estudio realizado en Inglaterra reveló que 82% de las personas que se pasaron al cigarillo eléctrico con este fin no lo lograron y por el contrario, si crearon dependencia al producto que además genera menor rechazo por parte amigos y familiares del consumidor dado que no detectan olores incómodos, ni molestia inicial al respirar.

Datos de los cigarrillos electrónicos que debe saber

Pilar Amado, Médico del Equipo de la Dirección de Bienestar Universitario de la Vicerrectoría de Promoción y Desarrollo Humano y Liliana Rodríguez Coordinadora Sostenibilidad y Ecologia Integral de la Universidad de La Salle, elaboraron el siguiente listado de riesgos que los colombianos deben conocer.

A nivel de salud:

  • Los efectos acumulativos de la exposición al vapor de los cigarrillos electrónicos en la boca y sus anexos aumentan el riesgo de infección, inflamación y enfermedades periodontales que podrían llegar a cáncer.
  • Contienen sustancias tóxicas que afectan al corazón y a los vasos sanguíneos, entre estos: la muy conocida nicotina, el propilenglicol, la glicerina, los disolventes, los aromatizantes y conservantes.
  • La irritación en ojos y garganta, las quemaduras por contacto y la probabilidad de explosión del producto a causa de sus baterías hacen parte de los riesgos.
  • Las pruebas científicas acerca de las consecuencias a largo plazo señalan riesgo para el adecuado desarrollo cerebral, debido a la exposición del feto y los adolescentes a la nicotina.
  • La nicotina y sustancias tóxicas pueden causar cáncer, enfermedades respiratorias y cardiovasculares, igual que un cigarrillo tradicional.
    El consumo de los adultos expone a los niños al aerosol de los cigarrillos electrónicos, además de “establecer un modelo de comportamiento adictivo”.
  • Este nuevo modo de fumar también causa neumonía lipoidea. En el mundo ya hay casos aislados en grandes consumidores, relacionados con el depósito de glicerol en el pulmón.
  • Según la Agencia de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) las pruebas mostraron la presencia de dietilenglicol, un químico con historial de envenenamientos masivos y muertes, el cual viene siendo utilizado en el cigarrillo electrónico de manera desapercibida por el usuario.

A nivel ambiental:

  • Deterioro de la capa de ozono, estos aparatos generan aerosol tóxico para la salud humana y dañino para la atmósfera, ya que estos componentes son sustancias agotadoras de la capa de ozono.
  • Nicotina residual: El residuo generado por cartuchos implementados en los dispositivos electrónicos es un material que no tiene ningún otro uso, por lo tanto, se convierte en un residuo ordinario que tiene que disponerse directamente en rellenos sanitarios.
  • Los residuos de estos productos generan como consecuencia que la vida útil de los rellenos disminuya, ya que estos residuos pueden corresponder hasta 40% de los generados en las ciudades.
  • Las baterías implementadas por estos dispositivos contienen componentes peligrosos y tóxicos, por lo que cuando son desechadas se convierten en residuos especiales que deben disponerse mediante procesos controlados teniendo.
  • Deforestación industria tabacalera: Algunos de estos dispositivos contienen tabaco, para la obtención de esta materia prima las industrias tabacaleras realizan siembra de esta planta en miles de hectáreas de tierra fértil, siendo una de las principales acciones generadoras de la deforestación a nivel mundial.

 

 

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