24.4 C
Pereira
domingo, agosto 14, 2022

Ya veremos

No hay duda de que la aparición de nuevos actores en el escenario político del país, con el regreso de la personería jurídica por parte de la Corte Constitucional a varios partidos al considerar que los hechos de violencia que se vivieron en la época imposibilitaron a algunas agrupaciones continuar con la actividad política; fortalece la democracia y genera un mayor pluralismo en la oferta electoral.

Pero tampoco hay duda de que una explosión de partidos y movimientos como la que vivió Colombia no hace muchos años, convierte la actividad política en una inconveniente feria de microempresas electorales que solo beneficia a unas pocas personas que saben lucrarse de ella.

Al final de la década de los noventa, hubo en el país tantos movimientos, agrupaciones y organizaciones políticas, como grupos de líderes no conformes con las orientaciones y las decisiones tomadas por los jefes de los partidos, lo que convirtió la actividad política en un jugoso negocio electoral para unos pocos, pero en un obstáculo para el necesario fortalecimiento de los partidos tradicionales.

Sin embargo, la aplicación de las normas electorales pasó el espectro de varias docenas de agrupaciones políticas reconocidas y con personería jurídica, a menos de una docena, y eliminó, con normas como la ley de bancadas, el individualismo y el tan fastidioso chantaje que tanto daño le hizo a la política colombiana.

Ahora, la Corte Constitucional, aduciendo que la violencia que sufrieron algunos líderes políticos en el país hizo imposible el ejercicio de la actividad política y por tanto mantener sus agrupaciones, le ha devuelto la personería jurídica a movimientos como el Nuevo Liberalismo, Salvación Nacional, el Partido Comunista y Verde Oxígeno, y con ello ha elevado el registro de doce partidos a más de veinte, acercando el espectro a lo que era hace tres décadas.

Queda por analizar si esto y la ampliación de las opciones electorales para los ciudadanos, es bueno porque hay más posibilidades para escoger, o si lo que esto hace es, de un lado acabar de diluir los pocos principios ideológicos que quedan y del otro, regresar a las microempresas electorales de antes y darles patente a unos ya conocidos dirigentes políticos que han vivido siempre del chantaje y el oportunismo.

Ya veremos en las próximas elecciones de marzo y mayo cuando los revividos partidos políticos tengan la primera oportunidad de reaparecer en el escenario electoral, si la decisión de la Corte contribuyó a enriquecer las opciones electorales o si por el contrario fue el pasaporte para que sus voceros sacaran una buena tajada política. 

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -