16.4 C
Pereira
lunes, junio 27, 2022

Una medida necesaria

Es tendencia

La emergencia Sanitaria

El Día del Padre

¿Por qué pasa esto?

- Advertisement -

Las motocicletas igual que son un vehículo muy útil para muchas personas e inclusive para muchas familias, son también un elemento muy socorrido por los delincuentes.

El alcalde Carlos Alberto Maya expidió la semana pasada el decreto mediante el cual se extiende, hasta el 26 de junio del año entrante, la prohibición a las motos de circular con parrillero hombre mayor de 14 años. La medida tiene vigencia en todo el territorio del municipio con excepción de los principales corredores viales que unen la ciudad con las regiones vecinas.

Claro que la norma limita de manera importante la movilidad de muchas personas que han encontrado en estos aparatos una forma fácil, expedita y menos costosa de movilizarse al trabajo, o cualquier otro lugar que le exijan sus distintas actividades; pero no hay ninguna duda que es una necesidad inocultable cuando se mira el registro de los delitos de mayor impacto ocurridos en la ciudad.

Aunque los datos de este año pueden no ser una referencia adecuada para analizar el tema, por las razones conocidas del aislamiento, basta comparar los del año pasado con los reportados por las autoridades algunos período atrás cuando no existía la prohibición del acompañante masculino, para ver que, por ejemplo, los homicidios o los hurtos en los cuales se tuvo la participación de una moto que llevaba un parrillero hombre, fueron seis o más veces inferiores a los que se cometían en aquella época.

Las motocicletas igual que son un vehículo muy útil para muchas personas e inclusive para muchas familias, son también un elemento muy socorrido por los delincuentes. Desde una moto se puede cometer cualquier delito con la ventaja que permite escapar y burlar la reacción de la Policía con una facilidad que no la da un automóvil, o una bicicleta o cualquier otro medio de transporte.

Esperar en una esquina a que pase la víctima, o a que haga el pare en un semáforo, o a que llegue a su casa, para arrimársele, descargarle el revólver y luego pasar al otro lado de la calle donde lo está esperando una moto prendida, para desaparecer del lugar en cuestión de segundos, es muchísimo más fácil y menos riesgoso de ser capturado por las autoridades, que hacer todo esto solo, o en un vehículo distinto a una motocicleta.

Igual puede decirse del delincuente que a bordo de una moto da vueltas por la ciudad en busca de alguna mujer que vaya sola hablando por celular o lleve visible su cartera, para pasarle por el lado, arrebatarle una o las dos cosas, y huir a toda velocidad. No es igual esto que hacer lo mismo a pie y salir corriendo en medio de la gente con el riesgo de ser agarrado y hasta de recibir justicia por las propias manos de los transeúntes.

No hay duda, pues, que la prohibición del parrillero hombre es, entendiendo todas las limitaciones que produce para un grupo de ciudadanos, una herramienta valiosa para prevenir los delitos de más alto impacto y combatir la delincuencia organizada y, por tanto, que era una necesidad extenderla en el tiempo.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -