19.4 C
Pereira
domingo, diciembre 4, 2022

Un doloroso mal

¿Qué condiciones especiales están afectando nuestra sociedad, que este doloroso fenómeno tenga mayor arraigo entre nosotros que en otras regiones del país?

L

a semana pasada, en circunstancias distintas pero el mismo día, tres personas se quitaron la vida. El primero un joven de dieciséis años que estaba a punto de recibir su diploma de bachillerato, decidió arrojarse del viaducto a pesar de los intentos por persuadirlo de algunas personas que pasaban por el lugar en el momento de lanzarse.

El segundo, un adulto mayor acabó con su existencia en un lugar boscoso en la vereda La Suiza en el sector de la Florida y el tercero, otro hombre mayor, pensionado, resolvió quitarse la vida en el interior de su vivienda localizada en una unidad residencial en el sector de Cerritos.

Tres personas distintas, de distintas edades, con actividades completamente diferentes e inclusive con condiciones económicas distintas, tal vez la única característica que tenían en común era que eran hombres, y que escogieron métodos diferentes para autoeliminarse, fueron los que tomaron la falta decisión.

Con estas tres personas se completa en lo que va corrido del año 58 casos de suicidio en el área metropolitana, es decir casi dos víctimas por semana, un promedio que desborda los registros de los años anteriores y que supera en mucho los datos de los departamentos y las ciudades vecinas.

Qué condiciones especiales están afectando nuestra sociedad, que este doloroso fenómeno tenga mayor arraigo entre nosotros que en otras regiones del país. Qué es lo que está haciendo acá que la solución a los distintos problemas que pueden aquejar a muchas personas, sea acabar con la vida.

Cualquiera que sea la causa es una condición que exige el análisis y la atención de las autoridades. Las circunstancias que llevan a una persona a quitarse la vida tienen que ser extremas e insalvables. Esta es una decisión que no es fácil de tomar y que debe ser el producto de un choque de sentimientos encontrados, de presiones internas, de factores sicológicos adversos y, por supuesto, de condiciones externas que van minando la voluntad de la persona hasta hacerles tomar la fatal decisión.

Cómo entonces, lograr atender oportunamente estas circunstancias y no dejar que lleguen al punto donde la única salida es atentar contra la vida. Dicen los expertos que la tendencia suicida emite unas señales previas, esas son las advertencias que es necesario detectar para evitar que al final los problemas terminen empujando a la persona a tomar una determinación irreversible. Este es el gran reto que tienen las autoridades que trabajan en la prevención de este doloroso mal de nuestra sociedad.

Artículo anteriorEncuentro empresarial 2022
Artículo siguienteEntrega de reconocimientos

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -