19.4 C
Pereira
viernes, diciembre 2, 2022

Un camino incierto

A partir del pasado martes el galón de gasolina tiene un nuevo precio en todo el país. A pesar que el anuncio que había hecho el Gobierno era que el valor de los combustibles aumentaría 200 pesos, el incremento de esta semana, por lo menos en Pereira y su área metropolitana, fue de 304 pesos.

Por supuesto, son entendibles las razones que ha esgrimido el gobierno de presidente Petro para iniciar, a partir de ahora y hasta bien entrado el 2024, un ajuste severo y periódico del precio de la gasolina; pero eso no disminuye los efectos que este espiral tiene sobre el costo de la Canasta Familiar.

La gasolina es un producto que tiene vinculación directa con los precios de la inmensa mayoría de los alimentos, del transporte público, de los servicios públicos, de la educación, de los productos agrícolas, de los materiales de construcción y lógicamente de la vivienda, de los servicios de salud y por tanto que tiene incidencia en su comportamiento.

Cualquier valor que se le añada a los combustibles, inmediatamente será trasladado al precio de la Canasta Familiar y a los usuarios de los distintos servicios que hacen parte de la cotidianidad del país. Inmediatamente suba el transporte, suben los alimentos, suben los arriendos, suben los pasajes, suben las matrículas.

Ahora, esto en condiciones normales de la economía no sería tan grave. Sería un ajuste que el mercado podría asumir con presiones al alza por supuesto, pero que la dinámica económica permitiría absorber sin causar el desequilibrio y la presión que con seguridad se van a presentar en los próximos días.

Otra cosa es un país con la inflación más alta de las últimas dos décadas, con un desempleo de dos dígitos y que se resiste a regresar a los niveles del 2019, con unas tasas de interés creciendo desesperadamente en procura de ponerle freno al Costo de Vida y ad portas de un ajuste impositivo de proporciones insospechadas como el que está aprobando el Congreso.

Lo que necesariamente va a producir el alza de 300 pesos en el precio de los combustibles, es disparar los precios de los productos de primera necesidad, de los pasajes intermunicipales, del transporte de carga, el costo de las matrículas, el valor de los pasajes aéreos y el precio del vestuario.

Lo grave de esto es que el país va a empezar a recorrer un camino que nadie sabe a dónde va a llevar, porque si el remedio que están aplicado las autoridades monetarias para controlar la inflación, ha sido absolutamente inocuo, pero tiene al país descompuesto, ¿que irá a pasar cuando el precio de la gasolina esté en 15.000 pesos y las tasas de interés en el 18%? Y no estamos muy lejos de que esto ocurra.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -