Un avance dramático

Según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, la Trata de Personas se duplicó en el mundo entre el 2003 y 2016 al llegar en este fecha a los 225.000 casos registrados de personas que fueron victimizadas bien con fines de explotación sexual, o para someterlas a trabajos forzados, o, en menor escala, para un matrimonio servil.

En Colombia, lastimosamente la situación es muchísimo más dramática. De acuerdo a registros oficiales del Ministerio del Interior, las víctimas de esta práctica se incrementaron en los últimos siete años en un 1.000%, al pasar, entre el 2013 y el año 2020, de 60 casos registrados a 686.

Y si se mira la región, la situación es todavía más preocupante. Conforme al mismo documento oficial, el Eje Cafetero es la región del país que más víctimas le aporta a este horrible delito. El 18% de las personas que son reclutadas y entregadas a las redes de tráfico de personas que operan en el país y en el mundo, provienen de esta zona, superando a regiones como Bogotá, Antioquía, el Valle del Cauca y los extranjeros, especialmente venezolanos, que hay en el país y que por sus condiciones económicas se convierten en presa fácil para estas organizaciones.

Otro de los datos aterradores que salen de estos documentos oficiales, son las características de las víctimas de ese delito. El 46% de las personas que caen en una red de Trata de Personas, es decir casi la mitad, son menores de edad y de estos tres de cada cuatros son niñas o adolescentes.

No puede ser, pues, más dramático el panorama de una actividad que ha ido creciendo y fortaleciéndose al amparo de la terrible desigualdad económica y social que afecta al país, de la acción de los grupos al margen de la ley que vienen desplazando de sus tierras a comunidades enteras, y de la ignorancia y falta de oportunidades que ofrecen nuestras ciudades a la población más vulnerable.

Por eso, tiene tanto valor el ejercicio que bajo la coordinación de varias instituciones dedicadas a prevenir la Trata de Personas, se realizó ayer en la Ciudad y en muchas partes del país con motivo de conmemorarse el Día Mundial contra la Trata de Personas, con la presencia de funcionarios del Gobierno, de representantes de los entes de control y vigilancia, de la Defensoría del Pueblo y de algunas organizaciones dedicadas al estudio y prevención de este fenómeno social.

La Trata es un problema que exige la atención y una acción inmediata y coordinada de varias autoridades dirigida a prevenir su práctica y a desmantelar las organizaciones que, independiente o con el apoyo de redes internacionales, se dedican a reclutar personas para someterlas a los más indignantes vejámenes.

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