¿Y si hay prórroga?

Si esta semana, como se prevé, el Presidente extiende la cuarentena hasta finales de abril o mayo, difícilmente las empresas van a poder seguir cumpliendo con sus compromisos laborales.

Cuando el Presidente anunció la necesidad de resguardarnos y ordenó el aislamiento obligatorio preventivo para tratar de evitar el contagio del virus que ha puesto al mundo en emergencia, uno de los más importantes empresarios del país dijo que su empresa había enviado para la casa a sus varios miles de empleados que tiene en todo el territorio nacional, en una admirable muestra de apoyo al Gobierno ante la difícil situación que se empezaba a vivir, y de solidaridad con los trabajadores y sus familias, que veían amenazados sus ingresos por la suspensión total de actividades tanto en su planta de producción como en la cadena de almacenes que tiene en las principales ciudades.

No era fácil para ningún empresario cerrar de un día para otro sus fábricas y sus puntos de venta, mandar para la casa a sus cientos de empleados y garantizarles no solamente su trabajo cuando todo vuelva a la normalidad, sino el salario y las prestaciones sociales que venían devengando en el momento de la crisis.

El fin de semana a raíz de los comentarios de la alcaldesa de Bogotá y del propio presidente Duque y su Ministro de Salud, sobre la posibilidad de extender hasta el 30 de abril, e inclusive mucho más allá de esta fecha, el aislamiento obligatorio, fue consultado el mismo empresario sobre si su empresa mantendría su política de no sacar a vacaciones a ningún trabajador y seguirles pagando el salario que tenían, a lo que respondió que no, ya tan categóricamente como al principio.

El respetado dirigente dijo que su empresa, y como seguramente otras -no muchas- podrían haciendo un esfuerzo muy grande, llegar a pagar sus nóminas tal vez dos meses más, pero difícilmente podrían hacerlo más allá de ahí y esto, siempre y cuando el Gobierno tomara algunas decisiones que signifiquen un apoyo para sus compromisos tributarios e impositivos.

Si esto lo dice uno de los empresarios más grandes y exitosos del país, qué podrán estar pensando los dueños de aquellas empresas no tan grandes ni tan sólidas financieramente, o para no ir muy lejos, los micro, pequeños y medianos empresarios de la región que, como lo mencionamos en reciente comentario editorial, representan por lo menos el 95 % de los negocios activos de la ciudad y el departamento.

Si esta semana, como se prevé, el Presidente extiende la cuarentena hasta finales de abril o quizás hasta mayo, difícilmente las empresas que tuvieron a raíz del aislamiento que suspender sus actividades, van a poder seguir cumpliendo con los compromisos laborales y de seguridad social que traían, salvo que, como lo dijo el empresario mencionado, los gobiernos tanto nacional como local tomen algunas medidas que de verdad alivien la situación económica de estas empresas y, sobre todo, el sector financiero -tal vez uno de los pocos beneficiados con la crisis porque ha obligado a los colombianos a hacer todo a través de ellos y a las empresas a recurrir al crédito- tome acciones que ayuden efectivamente a las empresas y a los empresarios del país.

Porque correr ocho días los plazos para presentar todas las obligaciones tributarias, o regalarle 30 o 40.000 pesos al 2% de los colombianos, o rebajar la gasolina mil pesos cuando nadie puede utilizar su vehículo, o aplazar 30 días el pago de los prediales, o no cobrar los servicios públicos por dos meses a unos estratos que nunca los han pagado, o correr las deudas dos cuotas, no es ningún apoyo para una pequeña empresa que tiene que volver a pagar el 15 y el 30 su nómina, ni con ello se va a garantizar la permanencia del empleo en la región y en el país.