Un buen ejemplo

En Manizales el nuevo alcalde de la ciudad, motu propio, acaba de entregarle a la allí llamada Corporación Cívica de Caldas -una especie de Corporación Vigía Cívica en Pereira- la totalidad de los contratos, 50 en total por una cifra cercana a los 5000 millones de pesos, que se realizaron para la celebración de la “Feria de Manizales” que terminó recientemente, uno de los eventos más importantes y de mayor renombre en el país.

Lo anterior con el propósito, según lo anunciaron el alcalde y el gerente del Instituto de Cultura y Turismo de Manizales, de que todos los manizaleños tengan la completa tranquilidad de que hubo absoluta transparencia en la contratación y el manejo de los dineros que se destinaron para promover y realizar la Feria.

Qué bueno que la nueva administración de Pereira que ha anunciado absoluto rigor en el manejo de los dineros públicos, pensara en poner en práctica un mecanismo similar con la contratación de la Fiestas de la Cosecha. Eso no solo confirmaría la anunciada voluntad del alcalde Maya de manejar toda la contratación oficial por encima de la mesa y dejaría tranquilos a todos los ciudadanos; sino que disiparía cualquier mal entendido y rumores como el que hay que su campaña fue en parte financiada con los recursos de las últimas fiestas aniversarias de la ciudad.

Pereira hizo el año pasado unas excelentes fiestas, variadas, dirigidas a todos los públicos, con eventos de muy buena calidad y con excelente participación de los pereiranos; sin embargo, detrás de ellas se tejió cualquier cantidad de comentarios sobre la selección del operador escogido por la alcaldía y toda la contratación que se derivó de ese contrato.

Se dirá que, como toda la contratación pública, la de las fiestas está sometida a la revisión y la vigilancia de las entidades de control y que además cada contrato tiene un interventor que tiene la misión develar por el cumplimiento de los términos del contrato; pero ya todos conocen el papel de esta figura, casi siempre un funcionario de la propia alcaldía, y la lentitud y sesgo con que actúan los organismos de control.

Las Fiestas de la Cosecha cuestan una cifra importante y si se quiere fortalecerlas y promoverlas en todo el país y en el exterior, para que muchas colombianos vengan a la ciudad en esos días, como ocurre con Manizales durante su temporada taurina, o con Pasto en la fiesta de Blancos y Negros, o con el Carnaval de Barranquilla, o con tantas otras, y también se piensa en mejorarlas; hay que hacer un esfuerzo económico mucho más importante del que se ha hecho.

Nada mejor, pues, para la tranquilidad de todos los pereiranos y la anunciada transparencia de la nueva administración, que el alcalde Maya le abra los libros a la Corporación Vigía Cívica sobre el manejo de actividades como las Fiestas de la Cosecha, o el alumbrado de diciembre, o las propia Semana Santa, eso lo recibiría muy bien la ciudad.