Que no se pierda el esfuerzo

La Administración Municipal está a punto de entregar los trabajos de recuperación y remodelación de la Avenida San Jerónimo. Esta obra se suma a una serie de intervenciones físicas que tanto el anterior como el actual gobierno están adelantando con el propósito de rescatar algunas zonas que estaban en franco deterioro y desdecían mucho de la Ciudad.

Sin duda, esta, como las otras, han cambiado diametralmente el entorno del correspondiente sector donde están localizadas. No es mucho lo que se las ha hecho, pero la sola recuperación de los andenes, la instalación de unos adoquines o tabletas agradables a la vista, de iluminarlas, de amoblarlas con elementos bonitos y útiles para los transeúntes, y de contar con la presencia de algunos agentes de policía que transmiten una buena percepción de seguridad; da una sensación de algo nuevo, distinto y agradable para los ciudadanos.

Sin embargo, hay algo que es bien importante para que estos cambios, que llevan detrás un esfuerzo grande por parte de la Administración, no se pierdan, y es mantener aquellos lugares limpios, sin basuras, seguros, ajenos a la presencia de malandrines y consumidores de droga, y, fundamental, libres de venteros ambulantes, de carretas y de toda clase de motos y vehículos.

Muchas de los parques y lugares recuperados por la Administración, están hoy invadidos, por falta de presencia y acción de las autoridades, de habitantes de calle, de ventorrillos y carretas, de consumidores y, lo más lamentable, de toda clase de vehículos que han encontrado en estos agradables lugares el mejor sitio para parquear.

Nada gana la Administración y menos la ciudad, si estos nuevos sitios de esparcimiento y solaz, o simplemente para la comodidad de los peatones, se quedan en manos de los tradicionales usurpadores del espacio público y los ciudadanos del común no los pueden utilizar y menos disfrutar.

San Jerónimo es un sector que tiene vocación comercial y en especial de repuestos de vehículos y motos, por tanto, sus habituales visitantes han sido y serán conductores y motociclistas, y ya se sabe que en especial estos últimos tienen por costumbre subirse a los andenes y estacionar sus motos en las plazas y en las zonas duras.

Por eso, lo importante es que las autoridades respectivas una vez se termine la reconstrucción y adecuación de la carrera 12, se tomen todas las medidas que permitan garantizar la preservación de las obras, su buen mantenimiento, su adecuado uso, y la seguridad y tranquilidad del lugar.