Los datos del suicidio

Pero lo más dramático de estos datos es que, aunque en el país el número de suicidios aumentó, en Risaralda el incremento en el porcentaje fue mucho mayor al nacional.

Risaralda es, según el Instituto de Medicina Legal, uno de lo diez departamentos con más alto número de suicidios, y algo más doloroso, Pereira es la quinta ciudad del país con más casos de esta naturaleza, solo superada por las cuatro grandes ciudades y muy por encima de todas similares en tamaño y población.

De acuerdo con el informe de la entidad, en el 2019 se presentaron en el Departamento 88 autoeliminaciones, lo que significa 15 víctimas más que en el año inmediatamente anterior; y en Pereira 47 casos, también un registro muy superior al contabilizado en esta capital durante el 2018.

Pero tal vez lo más dramático de estos datos es que, aunque en el país el número de suicidios aumentó, en Risaralda el incremento en porcentaje fue mucho mayor al nacional. Mientras en todo el territorio nacional el aumento, en relación con el 2018 fue del 3,7 % en nuestro departamento fue del 20 %.

El otro dato que pone a la región en alerta es la edad de las personas que el año pasado tomaron esta dolorosa decisión. Según el estudio, el 35% de las víctimas eran jóvenes entre los 18 y los 29 años, lo que deja al descubierto que este es un fenómeno que, por lo menos en el Departamento, en muy buena parte está afectado en especial a la gente más joven.

Aunque este es un fenómeno mundial, los niveles que ha alcanzado en el país y especialmente en el Departamento, tienen que invitar a las autoridades a ponerle mayor atención y a repensar las acciones que se están adelantando para prevenir el suicidio y para atender los casos que por las manifestaciones pueden desembocar en una fatal decisión como esta.

Según estudios serios sobre el comportamiento del suicida y las estadistas que llevan algunas entidades e instituciones dedicadas al tema, la persona que empieza a contemplar la posibilidad de autoeliminarse, asume cierta actitud y tiene algunas expresiones que permiten saber que algo anda mal y que esa persona puede ser víctima de un suicidio.

Es decir que si una persona que tiene problemas graves y que lo están llevando a considerar la posibilidad de suicidarse, recibe ayuda profesional y un oportuno acompañamiento en la atención de sus dificultades, tiene mucha posibilidad de superar la crisis y evitar llegar al punto de no retorno.

Ojalá, pues, este informe de Medicina Legal sirva para que las autoridades le pongan mayor atención a este fenómeno. Una sociedad que tiene semejantes índices de suicidios es una sociedad que está enferma, y Risaralda, y Pereira especialmente, no pueden permitir que sus habitantes se sigan ahogando en unos problemas que, con la ayuda de alguna institución experta en el tema, se podrían aliviar o al menos aligerar.