La “Clínica Valle de Risaralda”

Pereira y el Departamento han tenido que padecer durante años la falta de un centro hospitalario y médico que tenga la capacidad tecnológica, científica, profesional y locativa para atender pacientes con enfermedades complejas y que requieran no solo un tratamiento especializado, sino unas condiciones clínicas muy especiales.

Entre nosotros es común ver como personas con graves problemas de corazón, o de riñón, o de hígado, o por cualquier enfermedad catastrófica, tienen que ser remitidas a Cali o a Medellín, a una de las clínicas de cuarto nivel que allí hay, en busca de atención especializada que les pueda salvar sus vidas.

Esto con todos los naturales riesgos que tiene para un paciente que está en muy delicado estado de salud y las dificultades para sus familiares que tienen que desplazarse a otra ciudad, donde a lo mejor no tiene nadie conocido, para poder acompañar a la persona enferma.

Por eso, todos los esfuerzos que se hagan tanto privados como públicos para dotar a la ciudad y al departamento de una clínica que llene las condiciones físicas, tecnológicas y médicas de las llamadas de cuarto nivel, no solo tienen que ser bienvenidos, sino tener el apoyo de los gobiernos locales, de las instituciones médicas, de la academia, del sector empresarial y en general de toda la sociedad.

Sin embargo, hay que destacar el avance significativo que ha tenido el llamado proyecto “Clínica Valle de Risaralda”, una iniciativa que salió de un grupo de empresarios y dirigentes cívicos de la ciudad, liderados por la exalcaldesa y exgobernadora María Isabel Mejía Marulanda, y que hoy tiene la vinculación y el acompañamiento de entidades públicas y privadas tanto locales como nacionales.

El alcalde Carlos Alberto Maya ha confirmado el aporte de un lote de siete hectáreas contiguo al Parque Ukumarí para la construcción de la nueva clínica, el Gobernador Víctor Tamayo ha manifestado la decisión de su gobierno de hacer parte del proyecto, la Universidad Tecnológica ha estado atada a la iniciativa desde el principio y ha sido su principal sustento, el Gobierno Nacional ha prometido un aporte de 4.000 millones para financiar los estudios de factibilidad, la “Fundación Valle de Lili” ha venido dándole su asesoría y personajes como el doctor Carlos Felipe Córdoba, Contralor General; Alberto Rojas Ríos, presidente de la Corte Constitucional; y Roberto Vélez Vallejo, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros; son algunos de sus principales animadores e impulsores.

Como si esto fuera poco, el presidente Duque ha confirmado su presencia el próximo 2 de abril en el acto oficial de entrega del lote por parte del Municipio a la “Fundación Valle de Risaralda”, lo que le dará el espaldarazo definitivo a este proyecto.

Celebramos, pues el avance de una iniciativa que viene a suplir esa vieja aspiración de Pereira y la región de contar con una clínica de cuarto nivel que pueda atender los pacientes con enfermedades graves y que evite que tengan que ir a otra ciudad a buscar atención especializada, e invitamos a todos los actores de la vida regional, a las instituciones públicas y privadas de la ciudad, al sector de la salud, a los empresarios, a los medios de comunicación y en general a todos los pereiranos y risaraldenses a apoyar una iniciativa que, no tenemos duda, es la más importante de cuantas se están promoviendo hoy en la región.