La administración Salazar

Termina mañana su período constitucional, con más promesas que realizaciones, pero con una relativa buena imagen entre sus gobernados, el gobernador de Risaralda Sigifredo Salazar Osorio.

Al mandatario departamental hay que reconocerle, en primer término, que, durante su administración, como pasa con frecuencia en muchos gobiernos, no hubo grandes escándalos ni investigaciones que pusieran en la picota pública su gestión, o que pudieran empañar su esfuerzo por atender las innumerables necesidades y problemas del Departamento.

En segunda instancia, es justo destacar su permanente e incansable gestión ante el Gobierno Nacional para tratar de conseguir recursos del Estado que permitieran adelantar algunos de las obras que con mayor prioridad requiere el Departamento, y para tratar de solucionar las peticiones de los distintos municipios y de muchas de las comunidades más abandonadas de Risaralda.

Y hay que decirlo, pocas veces como en este cuatrienio Risaralda había conseguido tantos recursos o la promesa de ellos, para emprender obras y programas de beneficio para los risaraldenses. El reconocimiento que acaba de recibir el gobernador Salazar por el buen manejo de los recursos de regalías a través de casi una treintena de proyectos que le representan al Departamento cerca de 200.000 millones de pesos, es una prueba de la buena gestión del mandatario ante los entes nacionales.

Otra de las tareas que es necesario destacar del gobierno Salazar es su empeño para impulsar la innovación y el desarrollo tecnológico en la región. El impulso de la Plataforma Logística del Eje Cafetero en La Virginia, el apoyo al Centro de Desarrollo Tecnológico con Enfoque Agroindustrial en la Universidad Tecnológica y el proyecto de construcción de Centro de Ciencia en Biodiversidad en Dosquebradas, son una prueba de ello.

Pero no todo es bueno en el balance del gobierno del doctor Salazar. No todo lo que se prometió con los 7.700 millones de pesos que se anunciaron en el programa “Pueblos con Encanto”, se cumplió. Cuando se lanzó el programa el Gobernador anunció el embellecimiento de 4.500 fachadas en once municipios del Departamento y en un reciente aviso de prensa se dice que solo se hicieron 1.000 en cuatro municipios.

La otra deuda con la que queda el gobernador Salazar con el Departamento y con Dosquebradas, es la sede para el Centro de Ciencia y Biodiversidad. Con casco puesto el mandatario asistió al primer golpe de la retroexcavadora para demoler la antigua plaza de mercado del vecino municipio y anunció que antes del terminar el año estaría completamente demolida; sin embargo, al día siguiente el contratista retiró las maquinas, porque la edificación estaba ocupada con gente y con enseres, y aún permanece ocupada.

Termina, pues, el gobernador Salazar su período de gobierno con un balance aceptable, con ejecutorias y logros valiosos para el Departamento, pero también con muchas iniciativas pendientes que fueron anunciadas a lo largo del periodo y que no pocos risaraldenses y municipios se quedaron esperando.