Ha faltado información

Estamos seguros de que ni los más precavidos, ni los más juiciosos en la prevención de enfermedades de fácil transmisión, se habían imaginado que el llamado coronavirus se iba a expandir en el mundo a la velocidad que lo ha hecho y haciendo los daños que ya se conocen, ni que iba a llegar al continente y al país tan rápidamente.

Todos empezaron a tomar las precauciones que las autoridades de salud de todo el mundo iban recomendando para evitar el contagio del mayor número de personas; pero jamás los países imaginaron que el virus iría a llegar en cuestión de días y que las medidas que se estaban tomando iban a tener vigencia inmediatamente.

Hoy la realidad es que más de 115 países, incluido Colombia, están alcanzados por la enfermedad, que hay más de 118.000 casos confirmados de personas con el virus y que esta pandemia, al decir de la Organización Mundial de la Salud, ha cobrado la vida de cerca de 4300 personas.

Aunque en Suramérica ya van 110 casos confirmados de personas contagiadas y murió una en Argentina, en Colombia hay trece afectados y en Risaralda no hay ninguno. A pesar de algunas voces de alerta por viajeros que estuvieron en alguno de los países más casos del virus, por fortuna no se ha confirmado ningún positivo.

Pero no se requiere conocer mucho de la forma como se propaga un virus de esta naturaleza, para entender que no tardará mucho en aparecer los primeros casos confirmados en la ciudad o en el departamento. Pereira es una población estratégicamente localizada y a la que vienen permanentemente personas de todas las regiones del país y del mundo. Por lo tanto, está en un inmenso riesgo de recibir personas portadoras del virus y de que este pueda transmitirse a quienes, de acuerdo con lo que se ha dicho, son propensos a incubar los gérmenes transmisores de la enfermedad.

Por todo esto es que es urgente que las autoridades locales ahora si adopten las medidas de urgencia dirigidas a prevenir los contagios y crear conciencia en los ciudadanos sobre la necesidad de seguir las recomendaciones oficiales y de actuar en caso de adquirir la enfermedad.

Hasta ahora, la información ha sido, además de confusa, muy escasa. La gente lo que sabe lo ha conocido a través de las redes sociales con todo el riesgo de inexactitud y de exactitud que este medio ofrece; pero ha faltado realmente una estrategia de comunicación seria y consistente que, de la misma manera que prevenga a la comunidad sobre los alcances del virus, la oriente en caso ser alcanzada por la enfermedad.