El reciclaje, un tema importante

Es cierto que la cultura de separar en la fuente no existe entre los pereiranos; pero también lo es que a los operarios no les importa esto e igual tiran todas las basuras al mismo carro basurero.

Con motivo de la celebración, en estos días, del Día del Reciclaje, decenas de organizaciones dedicadas a esta actividad volvieron, aunque esta vez de manera virtual, sobre la importancia del tema y la necesidad de crear cultura entre los ciudadanos en torno al trato adecuado de las basuras y residuos sólidos, y la urgencia de separar desde la propia fuente lo que es reutilizable y lo que no lo es.

En el país y por supuesto en la ciudad, esta valiosa costumbre no existe. Según datos entregados por las entidades encargadas de analizar el comportamiento de las basuras, su oportuna recolección y su destino final, en Pereira apenas el 8% de los residuos sólidos son reciclados, el resto se va al relleno sanitario a congestionar y acortar la vida útil de este lugar.

Este dato se vuelve aún más dramático cuando se conoce que de las 750 toneladas de basuras que llegan diariamente al relleno La Glorita, el 60% es aprovechable y de esto, las un poco más de las tres cuartas partes son residuos biodegradables, es decir que pueden ser aprovechados, y el resto, un 22,5%, no biodegradables aprovechables como el plástico, el cartón, el papel, el vidrio y los metales.

Ahora, es cierto que la cultura de separar desde los hogares y sitios donde se produce los desechos, no existe entre los pereiranos, ni tampoco hay una acción bien estructurada y consistente de parte de las autoridades y de los propios operadores del servicio de recolección de basuras, dirigida a enseñar a los ciudadanos a identificar los residuos y colocarlos en recipientes distintos; pero también lo es que a los operarios que recogen las basuras no les importa esto e igual las tiran a la misma tolva del carro basurero.

Basta observar por unos momentos lo que hacen las personas que van recogiendo las bolsas de residuos que han dejado previamente en los andenes los hogares y los establecimientos comerciales, para comprobar que sin ningún reparo y sin importar que unos recipientes tengan botellas y latas, otros estén llenos de papel y cartón, otros contengan metales y otros más residuos orgánicos, los tiran por igual al carro de basuras.

De allí la importancia de que al mismo tiempo que se adelanten campañas para enseñar e incentivar la costumbre de separar en la fuente, se haga un trabajo de educación y responsabilidad con los recogedores de las basuras para que estos no depositen en el mismo lugar del carro los desechos que ya han sido seleccionados y entregados en recipientes distintos e identificables para su recolección, sino que le den un rato distinto.

Ojalá todas las acciones, esta vez de manera virtual por razón del aislamiento obligatorio preventivo, que adelantaron distintas organizaciones dedicadas a la práctica del reciclaje y alguna a la defensa del medio ambiente, con motivo de la fecha dedicada este tema, sirvan para recordar la importancia de esta costumbre, la necesidad de generar cultura sobre su valor ambiental, la urgencia de separar en la fuente y, si se quiere, lo que puede representar económicamente para quienes lo hagan.