El puente de Curtiembres

Cuánto hubiera servido el puente en estos momentos en que la variante ha sido cerrada, nadie sabe cuanto tiempo, y todo el tráfico ha sido desviado por el centro de Pereira y Dosquebradas.

La Secretaria de Infraestructura del Departamento les ha recordado a los habitantes de Pereira, Dosquebradas y Marsella, y a sus propias autoridades, la prohibición, existente desde el mes de julio del año pasado, de la utilización del llamado “Puente Curtiembres”, en la salida hacia este último municipio, por los vehículos de más de 20 toneladas.

La razón es el pésimo estado en que se encuentra, desde hace muchísimo tiempo, esta estructura y el presumible aumento del tráfico pesado ante el cierre total de la variante La Romelia-El Pollo a raíz del deslizamiento ocurrido la semana pasada y que tapó completamente la calzada.

Por supuesto, que es urgente controlar el paso de los vehículos pesados por este lugar. Esta estructura no está en condiciones de recibir un peso mayor al que corresponde a un carro pequeño y en el mejor de los casos al de los buses de transporte publico intermunicipal; pero la pregunta que nos hacemos es por qué razón si este puente está desde el año pasado en alerta roja, no se ha hecho nada para repararlo en todo este tiempo.

Cómo es posible que siendo esta la única vía hacia el municipio de Marsella, que por allí se transporta no solo el flujo de personas que diariamente va y viene entre ese municipio y Pereira, sino todos los productos agrícolas que salen de la vecina y fértil población, y que son comercializados en Pereira o que pasan por aquí con destino a otras regiones del país; no se haya hecho nada para solucionar los problemas estructurales del puente.

Lo único que se le ha hecho al puente, en los varios años que lleva desde que fueron detectados sus problemas estructurales y se recomendó limitar el paso a vehículos pequeños y livianos, es algunos puntos de soldadura y poner una patrulla de policía motorizados día y noche velando para que no pasen por allí camiones pesados.

Cuánto hubiera, nos preguntamos nosotros, servido este puente y la opción de la salida a Marsella en estos momentos en que la variante La Romelia-El Pollo ha sido cerrada, nadie sabe por cuánto tiempo, y todo el tráfico desviado a las avenidas Simón Bolívar y del Ferrocarril, y metido a Pereira por el Viaducto.

Se dirá que la vía a Marsella es una calzada estrecha que no permite la movilización de vehículos grandes y pesados, que es el gran problema que hay hoy con el tráfico que se movilizaba por la variante y que tienen nuestras ciudades, y en eso hay parte de razón; pero en una emergencia de semejante naturaleza y con una escasez de vías como la que hay, cualquier ayuda es muy útil para el grave problema que movilidad y saturación que ya están presentando las calles de Pereira y Dosquebradas.

Claro que ya es tarde para reparar el desvencijado “Puente de Curtiembres” y para habilitar la vía a Marsella para vehículos de cierta carga; pero ojalá esta emergencia y el problema de falta de vías que ella ha desnudado, sirva para que las autoridades le pongan mano a esta estructura y a lo mejor con ello eviten que allí se presente otra tragedia.